La enciclopedia católica en español

Archidiócesis de Valencia (España)

La Archidiócesis de Valencia es una circunscripción eclesiástica de la Iglesia católica en España, con sede en la ciudad de Valencia. Pertenece al rito latino, tiene como iglesia principal la catedral metropolitana de Santa María y preside la provincia eclesiástica de Valencia, integrada también por las diócesis sufragáneas de Ibiza, Menorca, Orihuela-Alicante y Segorbe-Castellón de la Plana.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreArchidiócesis de Valencia (España)
CategoríaOrganización religiosa
DescripciónOrígenes ligados al martirio de San Vicente en el siglo IV; restaurada tras la conquista cristiana en 1238; elevada a archidiócesis metropolitana en 1492; desarrollo pastoral importante desde la reforma tridentina hasta la actualidad.
Cargo EclesiásticoArzobispo de Valencia
Contexto HistóricoDesde la Hispania romana, pasó por la dominación musulmana, la reconquista aragonesa (1238) y la reforma tras el Concilio de Trento.
Fecha1492
PaísEspaña
PatronazgoSan Vicente Mártir
Personas RelacionadasAntonio Cañizares Llovera; Santo Tomás de Villanueva; San Juan de Ribera
TipoDiócesis, Arquidiócesis metropolitana, Circunscripción eclesiástica, Comunidad Valenciana
UbicaciónValencia, España

Tabla de contenido

Identidad y organización territorial

La archidiócesis recibe en latín el nombre de Archidioecesis Valentina. Su sede episcopal está situada en la ciudad de Valencia y su templo catedralicio es la catedral de Santa María de Valencia, conocida habitualmente como catedral de Valencia.

La delimitación eclesiástica actual comprende fundamentalmente la provincia civil de Valencia, dentro de la Comunidad Valenciana. La extensión territorial alcanza aproximadamente 13.060 km2. La antigua descripción que atribuía a la archidiócesis las provincias civiles completas de Valencia, Alicante y Castellón pertenece a una organización territorial histórica y no corresponde a la delimitación eclesiástica contemporánea. La provincia eclesiástica valenciana incluye, además de la sede metropolitana, las diócesis de Ibiza, Menorca, Orihuela-Alicante y Segorbe-Castellón de la Plana.

El arzobispo de Valencia ejerce la presidencia de la provincia eclesiástica, aunque cada diócesis sufragánea conserva su propia personalidad jurídica, territorio, obispo y órganos de gobierno. La pertenencia a una provincia eclesiástica expresa una relación de comunión, coordinación pastoral y cooperación entre las Iglesias particulares, sin convertir al arzobispo metropolitano en superior ordinario de los obispos sufragáneos.

Historia

Cristianismo antiguo

Valencia pertenecía en época romana a la región de la Edetania y formaba parte de la provincia de Hispania Tarraconense. La tradición cristiana valenciana vincula sus orígenes al martirio de san Vicente, diácono de Zaragoza, durante la persecución de Diocleciano a comienzos del siglo IV. Su martirio convirtió Valencia en un centro temprano de devoción cristiana y dio origen a diversos lugares de culto relacionados con su memoria.

La documentación histórica ofrece noticias más seguras a partir del siglo VI. Justiniano, obispo de Valencia entre los años 531 y 546, constituye el primer prelado históricamente conocido de la sede. San Isidoro de Sevilla lo incluyó entre los varones ilustres y atribuyó a Justiniano la obra Responsiones, formada por respuestas de carácter doctrinal dirigidas a un interlocutor llamado Rústico.1,1

Los obispos valencianos participaron en diversos concilios celebrados durante el periodo visigodo, especialmente en los concilios de Toledo. Witisclo, presente en el XIV Concilio de Toledo, fue el último obispo conocido antes de la invasión musulmana.1

Periodo islámico y restauración cristiana

La conquista musulmana transformó profundamente la vida religiosa de Valencia. Las iglesias pasaron a desempeñar funciones distintas y el culto cristiano quedó limitado a determinados espacios. La tradición histórica relaciona con este periodo la conservación de antiguos lugares de veneración vinculados a san Vicente, entre ellos San Vicente de la Roqueta.

Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, conquistó Valencia en 1094 y reorganizó temporalmente la vida cristiana de la ciudad. Tras su muerte, Valencia volvió al dominio musulmán en 1109. La recuperación definitiva tuvo lugar durante la conquista dirigida por Jaime I de Aragón, que culminó en 1238.

El 28 de septiembre de 1238 las autoridades musulmanas capitularon y el 9 de octubre Jaime I entró en la ciudad. La mezquita mayor fue destinada al culto cristiano, y la sede episcopal quedó restaurada. La nueva organización parroquial comenzó con diez parroquias urbanas. Diversas órdenes religiosas -templarios, hospitalarios, dominicos, franciscanos, agustinos, mercedarios y cistercienses- establecieron comunidades en la ciudad y contribuyeron a la evangelización y a la asistencia social.1

La restauración de 1238 no debe confundirse con la fundación absoluta de la Iglesia valenciana. La sede cristiana poseía raíces anteriores, documentadas desde la Antigüedad tardía, pero la conquista aragonesa inauguró una nueva etapa institucional, litúrgica, demográfica y cultural.

Elevación a sede metropolitana

Valencia fue elevada a archidiócesis metropolitana en 1492. Desde entonces, la sede adquirió una función de coordinación eclesial sobre diócesis sufragáneas y consolidó su importancia dentro de la Iglesia en España.

Durante la Edad Moderna, la archidiócesis vivió un intenso desarrollo pastoral y cultural. El Concilio de Trento impulsó la reforma de la disciplina eclesiástica, la formación del clero, la catequesis y la renovación de la vida sacramental. En este contexto adquirieron especial relevancia los arzobispos santo Tomás de Villanueva y san Juan de Ribera.

Santo Tomás de Villanueva

Santo Tomás de Villanueva, arzobispo de Valencia entre 1544 y 1555, destacó por su dedicación a los pobres, la reforma del clero y la renovación de la vida diocesana. Su episcopado quedó asociado a una intensa actividad caritativa y a la aplicación de los principios reformadores del Concilio de Trento.

La tradición eclesial valenciana recuerda especialmente su preocupación por la formación sacerdotal. Su figura representa una concepción del episcopado basada en la predicación, la administración responsable de los sacramentos, la atención a los necesitados y la reforma moral de la comunidad cristiana.2

San Juan de Ribera

San Juan de Ribera, arzobispo de Valencia entre 1569 y 1611, fue una de las figuras más influyentes de la Iglesia española posterior al Concilio de Trento. Promovió la formación del clero, la catequesis y la celebración de sínodos diocesanos. También fundó el Colegio del Corpus Christi, institución vinculada a la formación sacerdotal y a la renovación litúrgica.

Su episcopado contribuyó a consolidar la identidad católica de la archidiócesis en la Edad Moderna. La Universidad de Valencia y diversos colegios eclesiásticos favorecieron durante este periodo el estudio de la teología, el derecho canónico, la filosofía, las lenguas clásicas y las ciencias.3

Edad contemporánea

La historia contemporánea de la archidiócesis estuvo marcada por las transformaciones políticas, sociales y culturales de España. La industrialización, el crecimiento urbano, las migraciones internas, la secularización y la expansión del área metropolitana de Valencia modificaron la distribución de la población y las necesidades pastorales.

Durante el siglo XX, la archidiócesis reforzó la formación sacerdotal, la acción social, la educación católica y la participación de los laicos. La Santa Sede reconoció la importancia de los centros de formación sacerdotal valencianos y la necesidad de preparar a los futuros presbíteros para una sociedad caracterizada por el progreso científico, la especialización profesional y la creciente complejidad social.4

En las últimas décadas del siglo XX, la provincia eclesiástica afrontó simultáneamente una sólida tradición religiosa y procesos de descristianización, movilidad demográfica, inmigración y turismo. La evangelización renovada, la formación cristiana y una participación más activa de los fieles laicos adquirieron un papel central en la pastoral diocesana.5

Catedral de Valencia

La catedral de Santa María de Valencia es la iglesia madre de la archidiócesis y la sede litúrgica del arzobispo. El edificio reúne elementos arquitectónicos de distintas épocas, reflejo de la prolongada historia cristiana de la ciudad.

El templo conserva una compleja evolución artística, con estructuras medievales y reformas posteriores. Su patrimonio incluye capillas, sepulcros, obras pictóricas, piezas de orfebrería y espacios vinculados a la historia litúrgica de Valencia.

La catedral ocupa un lugar central en las celebraciones diocesanas: ordenaciones sacerdotales y diaconales, celebraciones de inicio o conclusión de cursos pastorales, fiestas de la Iglesia particular y actos relacionados con la vida del arzobispo y del cabildo catedralicio.

Instituciones educativas y culturales

Universidad de Valencia

La relación entre Valencia, la Iglesia y la enseñanza superior posee una historia antigua. En 1246, el papa Inocencio IV autorizó la creación de estudios generales en la ciudad a petición de Jaime I. Sin embargo, la Universidad de Valencia no quedó fundada como institución universitaria hasta 1411. Esta distinción evita atribuir a la bula de 1246 una fundación universitaria en sentido moderno.

Desde sus comienzos, los estudios abarcaron disciplinas como latín, griego, hebreo, árabe, filosofía, matemáticas, física, teología, derecho canónico y medicina. La institución alcanzó especial desarrollo durante los siglos XVII y XVIII.3

La Universidad de Valencia no constituye una institución diocesana contemporánea, aunque su historia mantuvo estrechas relaciones con el clero, los colegios eclesiásticos y la cultura católica valenciana. La archidiócesis contó, además, con seminarios y centros propios para la formación teológica y sacerdotal.

Seminarios y formación sacerdotal

La formación de los candidatos al sacerdocio ocupa un lugar esencial en la organización pastoral de la archidiócesis. Los seminarios proporcionan formación humana, espiritual, intelectual y pastoral, de acuerdo con las normas de la Iglesia universal y las orientaciones de la Conferencia Episcopal Española.

La tradición valenciana concedió especial importancia a la preparación del clero. La documentación pontificia del siglo XX presenta los centros de formación sacerdotal como instituciones destinadas a preparar ministros capaces de anunciar el Evangelio en una sociedad culta, técnicamente desarrollada y socialmente compleja.4

Estructura administrativa y órganos de gobierno

El arzobispo

El arzobispo de Valencia es el obispo propio de la Iglesia particular valenciana y el metropolitano de la provincia eclesiástica. En virtud de su oficio, enseña, santifica y gobierna a los fieles confiados a su cuidado pastoral.

El arzobispo cuenta con la colaboración de obispos auxiliares, vicarios, presbíteros, diáconos, religiosos y fieles laicos. La autoridad episcopal no elimina la corresponsabilidad de los distintos miembros de la Iglesia, sino que la ordena al bien común de la comunidad diocesana.

La Curia diocesana

La Curia diocesana reúne los organismos y personas que ayudan al arzobispo en el gobierno pastoral, administrativo y judicial de la archidiócesis. Habitualmente incluye:

  • Vicario general.
  • Vicarios episcopales.
  • Cancillería y notaría.
  • Secretaría general.
  • Delegaciones y secretariados pastorales.
  • Oficinas de economía y patrimonio.
  • Tribunal eclesiástico.
  • Delegaciones para la evangelización, catequesis, liturgia, educación, juventud, familia, acción social y comunicación.
  • Organismos de coordinación de parroquias, movimientos y asociaciones.

Los vicarios generales y episcopales colaboran con el arzobispo en el gobierno de áreas concretas de la diócesis. La Curia no sustituye a la comunidad diocesana: presta un servicio jurídico, pastoral y administrativo a la misión evangelizadora de la archidiócesis.7,8

Consejo Presbiteral

El Consejo Presbiteral representa al presbiterio diocesano y ayuda al arzobispo en el gobierno de la Iglesia particular. La tradición canónica lo describe como una especie de «senado del obispo», formado por sacerdotes que representan al conjunto del presbiterio.7

El consejo estudia las cuestiones pastorales y disciplinares que afectan especialmente a los sacerdotes y a la vida de las parroquias. Su función expresa la comunión jerárquica entre el obispo y los presbíteros, así como la corresponsabilidad sacerdotal en la misión de la diócesis.

Consejo Diocesano de Asuntos Económicos

El Consejo Diocesano de Asuntos Económicos asesora al arzobispo en la administración de los bienes temporales de la archidiócesis. Su actividad comprende la elaboración de previsiones económicas, el examen de los ingresos y gastos y la supervisión de las decisiones patrimoniales relevantes.

La administración económica debe atender a la evangelización, el culto, la formación, la conservación de los bienes eclesiásticos, la remuneración del clero y la acción caritativa. La Iglesia valenciana canaliza parte de su compromiso social mediante la Fundación Pauperibus, creada para ayudar a personas afectadas por dificultades de empleo, vivienda, ingresos y salud. En 2021, esta fundación destinó 403.630 euros a ayudas directas, principalmente a través de Cáritas, para gastos básicos como alquileres, suministros, alimentos, medicamentos y material educativo.9

Consejo Pastoral Diocesano

El Consejo Pastoral Diocesano reúne representantes del clero, de la vida consagrada y del laicado. Su misión consiste en estudiar la realidad pastoral de la archidiócesis, valorar sus necesidades y proponer orientaciones para la evangelización y la acción apostólica.

Este órgano favorece la participación ordenada de los fieles en la vida de la Iglesia particular. Su función consultiva ayuda al arzobispo a conocer la situación de las parroquias, asociaciones, movimientos, comunidades religiosas y diversos sectores sociales.

Tribunal eclesiástico

El Tribunal Eclesiástico ejerce la potestad judicial de la archidiócesis en las materias que corresponden al derecho canónico. Atiende, entre otros asuntos, las causas matrimoniales, la disciplina eclesiástica y otros procesos confiados a los tribunales diocesanos.

La actividad judicial forma parte de la Curia diocesana junto con los organismos pastorales y administrativos.8

Vida pastoral y acción social

La vida de la archidiócesis se desarrolla principalmente en las parroquias, comunidades religiosas, asociaciones de fieles, movimientos apostólicos, centros educativos y obras sociales. La parroquia constituye el ámbito ordinario de la celebración de la Eucaristía, la catequesis, la preparación sacramental, la atención espiritual y la caridad.

La acción caritativa ocupa un lugar relevante. Cáritas y otras instituciones eclesiales atienden necesidades relacionadas con la pobreza, el desempleo, la vivienda, la alimentación, la salud y la integración social. La Fundación Pauperibus canaliza recursos destinados a las personas más vulnerables y promueve una concepción de la caridad vinculada a la dignidad humana.9

La archidiócesis también impulsa la formación de los laicos, la pastoral familiar, la atención a jóvenes, la enseñanza religiosa, la pastoral vocacional, la evangelización de adultos y la participación de los fieles en los consejos y organismos diocesanos.

Arzobispos contemporáneos

Entre los arzobispos recientes figura el cardenal Antonio Cañizares Llovera, nacido en Utiel en 1945. Fue ordenado sacerdote en 1970, doctor en teología y obispo de Ávila desde 1992. Posteriormente desempeñó los cargos de arzobispo de Granada, arzobispo de Toledo y prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. El 28 de agosto de 2014 recibió el nombramiento de arzobispo de Valencia.10

Durante su ministerio episcopal en Valencia promovió la vida sacramental, la formación cristiana, las vocaciones sacerdotales, la defensa de la familia y la acción caritativa. Su trayectoria enlaza la tradición pastoral valenciana con responsabilidades de alcance nacional y universal dentro de la Iglesia católica.

Significado eclesial

La Archidiócesis de Valencia reúne una herencia cristiana que abarca la Iglesia antigua, la restauración medieval, la reforma tridentina, la renovación pastoral contemporánea y la acción evangelizadora en una sociedad plural.

Su identidad se expresa mediante cuatro dimensiones estrechamente relacionadas:

  • La celebración de la fe, especialmente en la catedral, las parroquias y los santuarios.
  • La transmisión de la doctrina católica, mediante la catequesis, la predicación y la formación.
  • La comunión eclesial, articulada por el arzobispo, la provincia eclesiástica y los órganos diocesanos.
  • El servicio a los pobres y vulnerables, mediante Cáritas, las parroquias, las congregaciones religiosas y las fundaciones sociales.

La tradición valenciana no constituye únicamente una herencia histórica. También proporciona un marco espiritual y pastoral para responder a los desafíos actuales: la secularización, la movilidad humana, la desigualdad social, la disminución de las vocaciones, la transformación de la familia y la necesidad de una nueva evangelización. El patrimonio de santos, mártires, obispos, religiosos y laicos ofrece modelos de vida cristiana orientados al servicio de Dios y de la sociedad.6,5

Citas y referencias

  1. Valencia, . Enciclopedia Católica, Valencia (1913). 2 3 4
  2. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Issue 3-5, 1961, 7 (1961).
  3. Universidad de Valencia, . Enciclopedia Católica, Universidad de Valencia (1913). 2
  4. Papa Pío XII. A un grupo de sacerdotes de la Residencia Eclesiástica de San Eugenio en Valencia (16 de junio de 1955) - Discurso, 1 (1955). 2
  5. Papa Juan Pablo II. A los obispos de la Conferencia Episcopal de las provincias españolas de Valladolid y Valencia con su visita ad limina (23 de septiembre de 1991) - Discurso, 1 (1991). 2 3
  6. Papa Juan Pablo II. A los obispos de la Provincia de Valencia con motivo de su visita ad limina (26 de junio de 1982) - Discurso, 1 (1982). 2
  7. F. Arévalo-Ferrera. La presentación de la Iglesia particular en las Guías Diocesanas, 54 (1993). 2
  8. Art. 21, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: Issue 3, March, 1998, 10 (1998). 2
  9. Día de la iglesia diocesana, Arquidiócesis de Valencia. Día de la Iglesia Diocesana, p. 10. 2
  10. Oficina de Prensa de la Santa Sede. Cardenal Antonio Cañizares Llovera: Biografía, 1 (2025).
Modificado el 25 de agosto de 2026 • FideScore™ 8.91Citar este artículoPaq. Scorm (LMS)Sugerir mejoraCompartir artículoImprimir artículoGenerar QRInstalar aplicaciónark:28736/v1xs2v63p

Logo Wikitólica
Autor:
Artículo supervisado por el Comité editorial de Wikitólica. Las afirmaciones del artículo están basadas y contrastadas usando fuentes catolicas: escritos patrísticos, de santos, artículos teológicos, documentos históricos, actas de concilios, encíclicas, fuentes magisteriales y documentos oficiales de la Iglesia. Proceso editorial →