Antecedentes antioquenos
La historia de la sede hunde sus raíces en la organización episcopal de la antigua Iglesia de Antioquía. En la Antigüedad tardía, las comunidades cristianas de Siria y del Líbano formaban parte de una compleja red de diócesis vinculadas a los grandes centros patriarcales de Oriente.
La tradición histórica de Zahlé y Furzol relacionó la sede con Seleucia Pieria, antigua ciudad portuaria situada en la costa mediterránea, cerca de Antioquía. La sede de Seleucia Pieria tuvo existencia histórica en la Antigüedad, pero su vinculación posterior con Zahlé no debe interpretarse como una continuidad territorial simple. La sede episcopal fue trasladada en época medieval hacia el interior del Líbano por motivos de seguridad, primero a Maalula y más tarde a Furzol.
Durante una etapa posterior, el título de Seleucia Pieria acompañó al obispo cuando la sede pasó de Maalula a Furzol. La antigua denominación llegó a relacionarse con una supuesta «Seleucia del Líbano», identificada con Maalula, aunque aquella ciudad no aparece como una fundación histórica independiente. La explicación más coherente distingue entre la antigua sede histórica de Seleucia Pieria y el uso honorífico o tradicional de su título por parte de obispos posteriores.
Traslado a Furzol y Zahlé
El traslado de la residencia episcopal a Furzol ya había tenido lugar en 1760. Un obispo católico, Eutimio, firmó entonces como obispo de Furzol y de la Becá, prueba de que la sede utilizaba ya esa denominación en el siglo XVIII.
La residencia episcopal pasó a Zahlé en 1768. Desde entonces, Zahlé adquirió la condición de sede efectiva de la jurisdicción, mientras Furzol permaneció incorporada al título episcopal. En 1790, un obispo católico de Zahlé participó en el concilio celebrado en el monasterio de San Salvador, acontecimiento que confirma la presencia de la sede en la vida institucional de la Iglesia greco-melquita católica.
El Concilio de Jerusalén de 1849 consolidó, al menos dentro de la comunidad católica greco-melquita, la utilización conjunta de los títulos de Zahlé, Furzol y Becá. La pluralidad de nombres refleja la evolución histórica de la sede y no la existencia de varias jurisdicciones superpuestas.
Formación y crecimiento de Zahlé
Zahlé creció notablemente desde finales del siglo XVII, cuando numerosos cristianos procedentes de otras zonas buscaron refugio en la localidad. La protección ofrecida por los emires del Líbano favoreció la concentración de población cristiana y el desarrollo de una ciudad que con el tiempo se convirtió en el principal centro greco-melquita de la Becá.
La ciudad desarrolló una intensa vida parroquial, educativa y religiosa. Las comunidades monásticas y las congregaciones dedicadas a la enseñanza contribuyeron a consolidar la identidad católica oriental de la región. La presencia de colegios, conventos y residencias religiosas convirtió Zahlé en un centro de formación y de actividad pastoral para las comunidades de la Becá.
La crisis de 1860
La guerra civil y las persecuciones que afectaron al Líbano en 1860 causaron graves daños en Zahlé. La ciudad sufrió la destrucción de numerosas viviendas y la muerte de varios cristianos, entre ellos cuatro jesuitas. La violencia perjudicó la vida social y económica de la población, aunque la comunidad cristiana reconstruyó posteriormente sus instituciones.
La memoria de 1860 ocupa un lugar relevante en la historia religiosa de Zahlé. La reconstrucción de iglesias, escuelas y casas religiosas manifestó la continuidad de la comunidad greco-melquita y su voluntad de preservar la vida eclesial en medio de la inestabilidad política y social del país.