El arzobispo metropolitano es el arzobispo que gobierna una sede metropolitana y preside una provincia eclesiástica. El Código de Derecho Canónico vigente define al metropolitano como el arzobispo de su propia diócesis que preside una provincia eclesiástica; el oficio metropolitano está unido a una sede episcopal determinada o aprobada por el Romano Pontífice.
El metropolitano posee dos ámbitos distintos de responsabilidad:
Gobierno de su archidiócesis
Dentro de su propia diócesis, el arzobispo ejerce la autoridad propia de un obispo diocesano. Dirige la enseñanza de la fe, la celebración litúrgica, la disciplina eclesiástica, la acción caritativa y la administración de los bienes de la Iglesia, siempre conforme al derecho universal y al derecho particular.
Su autoridad ordinaria alcanza directamente al clero, a los institutos y a los fieles de la archidiócesis que le ha sido confiada. El hecho de presidir una provincia no convierte a las diócesis sufragáneas en partes de su diócesis ni le permite gobernarlas como si fueran propias.
Presidencia de la provincia eclesiástica
El metropolitano preside una provincia eclesiástica, formada normalmente por una archidiócesis metropolitana y varias diócesis sufragáneas. Los obispos de estas diócesis reciben el nombre de sufragáneos o comprovinciales.,
La autoridad metropolitana no equivale a una jurisdicción episcopal plena sobre las diócesis sufragáneas. El metropolitano posee solo las competencias que el derecho le atribuye expresamente. La tradición canónica distingue así entre:
- La autoridad episcopal, que corresponde al obispo sobre su propia diócesis.
- La autoridad metropolitana, que afecta a la coordinación y a determinados asuntos de la provincia.
La provincia eclesiástica favorece la cooperación entre las Iglesias particulares, la celebración de reuniones comunes y la atención a cuestiones pastorales que afectan a varias diócesis. El metropolitano actúa como principio de unidad provincial, sin sustituir a los obispos diocesanos en el gobierno de sus respectivas Iglesias.