Relato en 2 Reyes 2
En el libro de 2 Reyes, capítulo 2, se narra que Elías y su discípulo Eliseo cruzan el Jordán tras que el agua se abre milagrosamente. Tras la victoria sobre los profetas de Baal, Elías es envuelto por un torbellino y, al instante, aparecen un carro de fuego y caballos de fuego que lo transportan al cielo1. Eliseo, testigo de la escena, clama «¡Padre, padre! ¡Los carros de Israel y sus jinetes!» y, al no volver a ver a su maestro, se cubre de luto y recibe el manto profético de Elías1.
Significado del fuego y del torbellino
El fuego, recurrente en la Biblia como símbolo de la presencia y la gloria divina (por ejemplo, la zarza ardiente o el fuego del altar), subraya la pureza y el poder de Dios en este momento de transición. El torbellino, mencionado como medio de traslado, indica una intervención sobrenatural que trasciende la muerte natural, señalando que Elías es traducido al cielo sin experimentar la muerte física2.

