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Atril

El atril es un soporte destinado a sostener un libro abierto para facilitar su lectura. En las iglesias católicas puede servir para disponer libros litúrgicos, aunque no todo atril equivale al ambón: este último ocupa un lugar propio en la celebración y está reservado principalmente a la proclamación de la Palabra de Dios.

Sheet music on stand - Regent St Festival 2010 (photo by Garry Knight)
Ver información de la imagenPartitura en un atril: Regent St Festival 2010 (foto de Garry Knight), c. 2010. Regent St Festival 2010 - 12, Garry Knight de Londres, Inglaterra, CC BY 2.0 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreAtril
CategoríaArte sacro
DescripciónSoporte para libros en iglesias, diferente del ambón. Soporte destinado a sostener un libro abierto para facilitar su lectura
Referencias1184
HistoriaEn la antigüedad cristiana, los soportes elevados y ambones facilitaban la lectura y el canto. En la Edad Media se usaron atriles con forma de águila, plegables y en forma de columna.
TemaAmbón, Púlpito, Altar
TipoArte sacro
UsoSostener un libro durante una celebración o un acto religioso, o fuera de las funciones propias del ambón.

Tabla de contenido

Definición y función

Un atril sostiene un libro, un cuaderno u otro texto a una altura y con una inclinación que facilitan la lectura. Puede ser un mueble móvil, colocado allí donde haga falta, o una estructura fija integrada en el mobiliario de una iglesia. La forma, el tamaño y los materiales varían según su función y el lugar al que va destinado.

En el ámbito litúrgico, el atril puede sostener un libro durante una celebración o un acto religioso. Sin embargo, su presencia en una iglesia no convierte automáticamente cualquier lugar de lectura en ambón. La distinción depende de la función litúrgica y de la disposición del espacio, no solo de que un soporte permita leer un texto.

El atril y el ambón

El ambón es el lugar litúrgico destinado a proclamar la Palabra de Dios. La Instrucción General del Misal Romano pide que cada iglesia disponga de un espacio adecuado para esa proclamación, hacia el que la asamblea pueda dirigir naturalmente su atención. Añade que conviene que el ambón sea estable, en lugar de un simple atril móvil, y que permita a los ministros ser vistos y oídos con claridad.1

La misma norma delimita los usos del ambón: desde allí se proclaman las lecturas, el salmo responsorial y el pregón pascual; también puede pronunciarse la homilía y anunciarse las intenciones de la oración de los fieles. La dignidad de ese lugar reclama, además, que accedan a él los ministros de la Palabra.1

El Catecismo de la Iglesia Católica relaciona la disposición del ambón con la dignidad de la Palabra de Dios: la iglesia debe contar con un lugar apropiado para anunciarla y orientar hacia él la atención de los fieles durante la liturgia de la Palabra.2 Por eso, aunque un atril y un ambón comparten la función material de sostener un libro o facilitar una lectura, no son términos intercambiables en sentido litúrgico.

Tampoco debe confundirse el ambón con el púlpito. La tradición histórica relaciona el púlpito, sobre todo, con la predicación y describe su desarrollo como un mueble elevado, a menudo separado del coro y situado en la nave. Los atriles de lectura y los antiguos ambones, en cambio, servían principalmente para proclamar o cantar partes de la liturgia. Las funciones llegaron a coincidir parcialmente en distintas épocas y lugares, pero los términos expresan realidades distintas.3,4

Antecedentes históricos

Las primeras iglesias utilizaron soportes elevados para facilitar la lectura y el canto de los textos sagrados. En la antigüedad cristiana, el ambón cumplía una función más amplia que la de un atril corriente: desde él podían leerse o cantarse el Evangelio y la Epístola, hacerse comunicados a la asamblea y, en ocasiones, predicar.4

Al principio, algunas iglesias tenían un solo ambón, situado en la nave y provisto de accesos por lados distintos. En determinados lugares surgieron dos: uno para el Evangelio y otro para la Epístola y otras lecturas. Las disposiciones variaban entre iglesias, de modo que no existió una única organización espacial para todas las comunidades.4,5

Los ambones y atriles litúrgicos adoptaron formas y materiales diversos. Hubo piezas de mármol y madera, estructuras ornamentadas con metales, mosaicos o tallas, y soportes móviles de bronce u otros materiales. En la Edad Media alcanzaron especial difusión los atriles con forma de águila, cuyas alas extendidas sostenían el libro. También existieron modelos plegables y estructuras en forma de columna.6

El atril y el ambón no fueron los únicos soportes utilizados para los libros litúrgicos. En la Edad Media, el Misal podía descansar sobre un soporte dispuesto en el altar; más adelante también entraron en uso cojines. Estas prácticas muestran que la forma de sostener los libros dependía del desarrollo de las costumbres litúrgicas y del mobiliario de cada iglesia.6

Significado litúrgico del ambón

La importancia del ambón no procede solo de su altura o de su forma arquitectónica. Su sentido deriva de la proclamación de la Palabra en medio de la asamblea. Una obra de estudios litúrgicos explica que la proclamación reúne a los fieles alrededor de la Palabra y que el ambón ayuda a hacer visible ese carácter comunitario. También desarrolla una lectura pascual de su simbolismo: el ambón recuerda el sepulcro vacío desde el que se anuncia la Resurrección.7,8

La tradición litúrgica oriental ofrece ejemplos expresivos de este significado. Algunas iglesias griegas dispusieron el ambón como una estructura elevada en la nave, desde la que se proclamaba el Evangelio. En las iglesias sirias, una plataforma llamada bema podía reunir el Evangelio, la cruz, luces y asientos para los ministros. La normativa para las Iglesias orientales vincula el simbolismo del ambón con el sepulcro vacío y con el anuncio pascual del diácono.9

Este simbolismo corresponde de manera específica al ambón y a su función. Un atril portátil puede cumplir una tarea práctica de lectura, pero no adquiere por sí mismo el significado litúrgico de un ambón estable y destinado a la proclamación de la Palabra.

Uso en la iglesia actual

En la celebración eucarística, la elección y disposición del lugar de lectura debe facilitar que la asamblea atienda a la Palabra y que quienes la proclaman resulten claramente visibles y audibles. Por esa razón, la normativa litúrgica considera preferible un ambón estable frente a un atril móvil utilizado como sustituto habitual.1

Los atriles siguen teniendo utilidad en iglesias, capillas y otros espacios católicos, especialmente cuando hace falta sostener un libro fuera de las funciones propias del ambón o cuando la disposición del lugar requiere un soporte móvil. Su función práctica no elimina la distinción entre el mueble y el espacio litúrgico: el atril sostiene el libro; el ambón organiza y expresa la proclamación de la Palabra dentro de la celebración.

Citas y referencias

  1. Capítulo V, La ordenación y decoración de las iglesias para la celebración de la Eucaristía - II. La ordenación del presbiterio para la sagrada sinaxis (asamblea eucarística) - El ambón, Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. Instrucción General del Misal Romano, 309 (2003). 2 3
  2. Capítulo segundo, La celebración sacramental del misterio pascual, Catecismo de la Iglesia Católica, 1184 (1992).
  3. Púlpito, Enciclopedia Católica, Púlpito (1913).
  4. Ambón, Enciclopedia Católica, Ambón (1913). 2 3
  5. Las lecturas en la liturgia, Enciclopedia Católica, Las lecturas en la liturgia (1913).
  6. Atril, Enciclopedia Católica, Atril (1913). 2
  7. Pontificio Instituto Litúrgico. Manual de estudios litúrgicos: La Eucaristía (Volumen V), 399 (1999).
  8. B2. Ambón, Pontificio Instituto Litúrgico. Manual de estudios litúrgicos: La Eucaristía (Volumen V), 398 (1999).
  9. Capítulo XIV, Lugares sagrados, gestos y objetos - 105. El ambón, Congregación para las Iglesias Orientales. Instrucción para la aplicación de las prescripciones litúrgicas del Código de Cánones de las Iglesias Orientales, 105 (1996).
Modificado el 24 de octubre de 2026 • FideScore™ 8.89 • Citar este artículo • Paq. Scorm (LMS) • Sugerir mejora • Compartir artículo • Imprimir artículo • Generar QR • Instalar aplicación • ark:28736/b78j95btg

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