Barbastro durante la guerra civil española
La sublevación militar de julio de 1936 desencadenó una guerra civil y una profunda crisis política, social y religiosa. En diversas zonas bajo control republicano, grupos armados emprendieron acciones violentas contra personas, edificios y bienes vinculados a la Iglesia católica. La persecución afectó a obispos, sacerdotes, religiosos, seminaristas y laicos.
La comunidad claretiana de Barbastro vivía en una casa de formación que funcionaba como seminario de la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María. La comunidad estaba integrada por sacerdotes, formadores, estudiantes y hermanos religiosos. El 20 de julio de 1936, aproximadamente sesenta milicianos armados irrumpieron en el edificio con el pretexto de buscar armas. Aunque no encontraron material peligroso, detuvieron a todos los miembros de la comunidad y los encarcelaron sin un proceso judicial ordinario.1
La detención no respondió a delitos individuales acreditados, sino principalmente a la condición religiosa de los miembros de la comunidad. A algunos les ofrecieron la posibilidad de salvar la vida si abandonaban la fe y la vida consagrada. Los religiosos mantuvieron su adhesión a Cristo y a sus votos, aun conociendo las consecuencias que podía acarrear su decisión.1
La comunidad claretiana
La Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María fue fundada por san Antonio María Claret. Su carisma combina la predicación del Evangelio, la misión apostólica, la formación sacerdotal, la vida comunitaria y una intensa devoción al Corazón de María.
En Barbastro, la comunidad reunía a hombres de edades y responsabilidades diversas. El grupo incluía al superior de la casa, profesores, sacerdotes dedicados a la administración y a la formación, seminaristas y hermanos coadjutores. Esta variedad explica que el martirio no correspondiera únicamente a un grupo de sacerdotes ya incorporados al ministerio pastoral, sino también a jóvenes que todavía se preparaban para el sacerdocio y a religiosos no ordenados.


