La tradición copta ortodoxa
La mayor parte de la tradición histórica y litúrgica asociada a los monasterios del Alto Egipto pertenece a la Iglesia copta ortodoxa, una de las antiguas Iglesias ortodoxas orientales. Esta Iglesia no debe confundirse con las Iglesias ortodoxas de tradición bizantina, como las Iglesias griega, rusa, serbia o rumana.
La Iglesia copta ortodoxa pertenece a la familia de las Iglesias orientales no calcedonianas, que no aceptaron la formulación del Concilio de Calcedonia del año 451. La denominación «ortodoxa oriental» permite distinguirla de la Iglesia ortodoxa bizantina, aunque ambas familias cristianas mantienen una veneración muy profunda de la Virgen María.
La liturgia copta conserva una tradición alejandrina propia. Entre sus anáforas principales figuran las atribuidas a san Basilio, san Gregorio de Nacianzo y san Cirilo de Alejandría. La anáfora de san Cirilo también recibe el nombre de liturgia de san Marcos y mantiene una relación histórica con la antigua tradición alejandrina.
La liturgia copta dedica un espacio amplio a la maternidad divina, la virginidad perpetua, la santidad, la gloria y la intercesión de María. La tradición alejandrina contempla a la Virgen dentro de la historia de la salvación y la invoca como protectora de la Iglesia y Madre del Emmanuel.
Entre las celebraciones propias de la tradición copta figuran la entrada de Jesús y María en Egipto, el 19 de mayo, y la huida de la Sagrada Familia a Egipto, el 2 de noviembre. El calendario copto incluye además numerosas conmemoraciones marianas y celebraciones vinculadas a santuarios locales.
La Iglesia copta católica
La Iglesia copta católica es una Iglesia oriental católica en plena comunión con el obispo de Roma. Conserva la tradición alejandrina y una liturgia propia, pero pertenece a la comunión católica universal. La Iglesia copta católica no debe identificarse con la Iglesia copta ortodoxa, aunque ambas comparten raíces históricas, lengua litúrgica tradicional, patrimonio espiritual, devoción a la Virgen y memoria de los santos de Egipto.
La tradición litúrgica copta católica mantiene las anáforas de san Basilio, san Gregorio y san Cirilo, con las adaptaciones propias de la comunión católica. La antigua descripción de la liturgia copta distingue entre la tradición copta ortodoxa y la católica, y recuerda que los libros litúrgicos de los coptos católicos incorporan las modificaciones requeridas por su plena comunión con la Iglesia de Roma.
La devoción católica a Nuestra Señora de Assiut participa, por tanto, de dos dimensiones complementarias:
- la herencia mariana y monástica propia del cristianismo egipcio;
- la comunión de fe y sacramentos de la Iglesia católica.
La devoción de los católicos no pretende apropiarse de un patrimonio que también pertenece a los cristianos coptos ortodoxos. El culto mariano de Egipto puede constituir un ámbito de reconocimiento de la herencia cristiana compartida y de diálogo entre comunidades separadas.
Diferencia respecto de las Iglesias ortodoxas orientales
Conviene distinguir cuidadosamente tres realidades:
- La Iglesia copta ortodoxa, que pertenece a las antiguas Iglesias ortodoxas orientales y no está en comunión plena con Roma.
- La Iglesia copta católica, que pertenece a las Iglesias orientales católicas y está en comunión plena con Roma.
- Las Iglesias ortodoxas de tradición bizantina, como la Iglesia griega ortodoxa, que forman otra familia eclesial y litúrgica distinta de la copta.
Todas estas comunidades veneran profundamente a María como Madre de Dios, pero no poseen la misma estructura eclesial, la misma comunión sacramental ni exactamente la misma tradición litúrgica. Juan Pablo II afirmó que la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa y las antiguas Iglesias de Oriente están unidas por el amor y la alabanza a la Theotokos. También recordó la riqueza de sus himnos y la presencia privilegiada de María en el culto oriental.