La Liturgia de las Horas distribuye la oración a lo largo del día. Cada hora posee una finalidad espiritual y un momento apropiado.
Laudes
Las Laudes constituyen la oración de la mañana. La Iglesia las celebra al comenzar el día o, al menos, en un momento cercano a la mañana. Su contenido evoca la resurrección de Cristo, la luz nueva y la acción creadora y salvadora de Dios.
La oración matutina ayuda a ofrecer a Dios la jornada, el trabajo, los encuentros y las responsabilidades. El cántico evangélico propio de Laudes es el Benedictus, el cántico de Zacarías:
«Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo».
Las Laudes incluyen normalmente salmos y un cántico del Antiguo Testamento, una lectura breve, un responsorio, el Benedictus, preces, el padrenuestro y la oración conclusiva. La estructura general de la Liturgia de las Horas reúne himno, salmodia, lectura bíblica y oraciones.
Hora intermedia
La Hora intermedia santifica el tiempo del trabajo y de las ocupaciones diarias. El libro litúrgico ofrece tres posibilidades:
- Tercia, tradicionalmente vinculada a las nueve de la mañana.
- Sexta, relacionada con el mediodía.
- Nona, asociada a las tres de la tarde.
Fuera de la celebración coral, quien reza el Oficio puede elegir una de estas tres horas según el momento que mejor encaje con su jornada. Esta flexibilidad permite mantener la tradición de orar durante el trabajo sin imponer una carga desproporcionada a quienes viven en condiciones ordinarias.
La Hora intermedia comienza con el versículo introductorio, el himno, la salmodia, una lectura breve, un versículo y la oración conclusiva. En la recitación comunitaria termina con la aclamación:
«Bendigamos al Señor. -Demos gracias a Dios».
Vísperas
Las Vísperas constituyen la oración de la tarde y forman, junto con Laudes, una de las dos horas principales. La Iglesia las sitúa al finalizar la jornada laboral o al entrar en la tarde, antes de la noche.
Vísperas da gracias por la obra de Dios durante el día y recuerda especialmente el misterio pascual de Cristo. El cántico evangélico propio de esta hora es el Magníficat, la alabanza de la Virgen María:
«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador».
La estructura ordinaria comprende el himno, la salmodia, la lectura breve, el responsorio, el Magníficat, las intercesiones, el padrenuestro y la oración conclusiva. La celebración de Vísperas puede adquirir una especial solemnidad mediante el canto, el incienso, la alternancia entre coro y asamblea y un adecuado silencio orante.
Completas
Las Completas son la oración antes del descanso nocturno. Aunque la persona se acueste después de medianoche, debe rezarlas antes de dormir. Esta hora confía a Dios la noche, pide perdón por las faltas del día y entrega la propia vida a la providencia divina.
El cántico evangélico de Completas es el Nunc dimittis, el cántico de Simeón:
«Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz».
La hora suele incluir un examen de conciencia, el himno, la salmodia, una lectura breve, un responsorio, el cántico de Simeón, una oración final y una antífona mariana. La antífona mariana puede variar según el tiempo litúrgico.
Oficio de lecturas
El Oficio de lecturas ofrece un tiempo amplio para escuchar y meditar la Palabra de Dios. No corresponde necesariamente a una hora fija, porque quien lo reza puede escoger el momento más adecuado para la lectura serena y contemplativa. También puede celebrarse durante la noche en vigilias vinculadas a determinadas solemnidades.
El Oficio contiene:
- Un himno.
- Una salmodia.
- Una lectura bíblica extensa.
- Un versículo.
- Una segunda lectura, tomada habitualmente de los Padres de la Iglesia, escritores eclesiásticos, documentos del magisterio o textos hagiográficos.
- Un responsorio.
- Una oración conclusiva.
Esta hora favorece la lectio divina, es decir, la lectura orante de la Sagrada Escritura. La primera lectura presenta un pasaje bíblico amplio; la segunda ayuda a interpretarlo desde la fe de la Iglesia y la tradición cristiana.