La escasez documental
La biografía popular de san Raimundo Nonato contiene una combinación de datos plausibles, tradiciones de la Orden y motivos legendarios. La fecha aproximada de su nacimiento, su origen catalán, su muerte en Cardona y su relación con la Merced forman el núcleo tradicional de su memoria. En cambio, las circunstancias exactas de su nacimiento, el número de cautivos liberados, la sucesión de torturas y ciertos detalles de sus viajes carecen de una base documental firme.
Alban Butler, al revisar la información disponible, reconoció que la verdadera trayectoria del santo permanecía envuelta en una gran incertidumbre por falta de testimonios fiables. También advirtió que los relatos mercedarios sobre los orígenes y el primer desarrollo de la Orden resultaban muy difíciles de verificar.
Esta valoración no pretende negar el culto eclesial de Raimundo Nonato. La canonización y la veneración litúrgica pertenecen al ámbito del reconocimiento de la santidad y de la intercesión de una persona; la reconstrucción crítica de su biografía pertenece, en cambio, al ámbito de la historiografía. La devoción puede conservar una memoria espiritual verdadera sin que todos los detalles narrativos posean idéntico grado de certeza histórica.
El nacimiento post mortem
El relato del nacimiento después de la muerte de la madre explica de forma directa el sobrenombre Nonato y su patronazgo sobre el parto. Sin embargo, la medicina medieval y la literatura hagiográfica utilizaban con frecuencia episodios extraordinarios para expresar la providencia divina y el destino singular de un santo.
La prudencia académica exige presentar este episodio como una tradición hagiográfica, no como un hecho comprobado por documentos contemporáneos. La importancia religiosa del relato reside en la asociación entre la vida de Raimundo, la protección de la vida naciente y la esperanza de las mujeres que afrontan un parto difícil.,
El cardenalato
Varias vidas tradicionales sostienen que Gregorio IX concedió el cardenalato a Raimundo después de su regreso de África. El Martirologio Romano tradicional también lo denomina cardenal. No obstante, los historiadores han observado que la documentación directa sobre su carrera eclesiástica resulta insuficiente para confirmar todos los detalles transmitidos por los relatos posteriores.,
La dignidad cardenalicia desempeña además una función literaria en la hagiografía: muestra que el santo, pese a recibir honores elevados, permaneció unido a la pobreza, la obediencia y el servicio a los cautivos. La narración pretende enseñar que la grandeza cristiana no depende del rango, sino de la caridad.