La escuela de Santa Dorotea
En la primavera de 1597, el párroco Antonio Brendani puso a disposición de Calasanz dos habitaciones en la iglesia de Santa Dorotea, situada en el barrio romano del Trastévere. Allí comenzó una escuela gratuita para niños y adolescentes de familias pobres. Otros sacerdotes se unieron pronto a la iniciativa.,
La escuela impartía tanto formación religiosa como conocimientos profanos. Los alumnos aprendían los rudimentos de la lectura, la escritura y la aritmética, además de elementos de gramática y doctrina cristiana. La gratuidad permitía acoger a niños que no podían pagar a un maestro particular ni acceder a las instituciones reservadas a las familias acomodadas.,
La iniciativa recibió apoyo económico de Clemente VIII, que concedió una ayuda anual para el alquiler del edificio. El número de alumnos creció rápidamente y obligó a trasladar la escuela a espacios más amplios.,
De la obra educativa a la comunidad religiosa
En 1602, Calasanz alquiló una casa cerca de Sant’Andrea della Valle y comenzó una vida comunitaria con varios colaboradores. Esta comunidad constituyó el primer núcleo estable de las futuras Escuelas Pías. El crecimiento de la obra hizo necesaria una organización más sólida, con normas comunes, formación de los maestros y una estructura de gobierno.
En 1612, la escuela se trasladó al palacio Torres, junto a San Pantaleón, que se convirtió en uno de los principales centros de la obra calasancia. El edificio permitía organizar las clases de manera más sistemática y alojar a los religiosos dedicados a la enseñanza.,
El 25 de marzo de 1617, Calasanz y sus compañeros recibieron el hábito religioso. La nueva comunidad recibió el nombre de Congregación Paulina de los Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías. La aprobación de esta congregación representó un paso decisivo, pero todavía no equivalía a la constitución de una orden religiosa con votos solemnes.,