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Papa Esteban V (VI)

El papa Esteban V, también numerado como Esteban VI en algunas cronologías, ocupó la sede de Roma desde septiembre de 885 hasta el 14 de septiembre de 891. Su pontificado transcurrió durante la disgregación del Imperio carolingio, las incursiones sarracenas en Italia, las tensiones entre Roma y las autoridades imperiales y la prolongada controversia en torno al patriarca Focio de Constantinopla. Esteban intentó preservar la autoridad espiritual de la Santa Sede y, al mismo tiempo, proteger los territorios sometidos al gobierno temporal del papa.1,2

Pope Stephen V (2)
Ver información de la imagenPapa Esteban V (II). c. 2013. https://archive.org/details/thelivesandtimes02artauoft, Artaud de Montor (1772-1849), Dominio Público. 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombrePapa Esteban V (VI)
CategoríaPersona
Nombre Completo
  • Esteban V
  • Esteban VI (en algunas cronologías)
DescripciónDisgregación del Imperio carolingio, incursiones sarracenas en Italia, tensiones entre Roma y autoridades imperiales, controversia con el patriarca Focio de Constantinopla
TítuloPapa
Lugar de NacimientoRoma
Fecha de Muerte891-09-14
NacionalidadItaliana
Fin del Pontificado14 de septiembre de 891
Importancia HistóricaDefendió la autoridad espiritual y temporal del papado durante una época de crisis política y militar
Inicio del Pontificadoseptiembre de 885
Lugar de Sepulturapórtico de la basílica de San Pedro
Personas relacionadas
  • Adriano III
  • Formoso
TipoPapa

Tabla de contenido

Identidad y numeración

La tradición histórica conoce a este pontífice como Esteban V. Sin embargo, durante siglos algunos catálogos lo numeraron como Esteban VI, porque omitían a Esteban II, elegido en 752 y fallecido antes de recibir la consagración episcopal. Las listas modernas suelen contar a aquel pontífice y presentan al papa de 885-891 como Esteban V. La doble fórmula Esteban V (VI) permite reconocer ambas tradiciones sin confundirlo con Esteban IV, papa entre 816 y 817, ni con Esteban VIII, que gobernó la Iglesia entre 939 y 942.2,3,4

Los registros históricos sitúan el comienzo de su pontificado en septiembre de 885 y su final en septiembre de 891. La fecha de su muerte suele darse como el 14 de septiembre de 891, aunque las fuentes antiguas emplean en ocasiones una formulación más general, como «septiembre de 891».1,2

Origen y formación

Esteban nació en Roma y perteneció a una familia aristocrática. Su padre, llamado Adriano, confió su educación a Zacarías, pariente suyo y bibliotecario de la Santa Sede. Esta formación vinculó desde temprano al futuro papa con el ambiente clerical y administrativo de la Iglesia romana.2

El papa Mar

ino I lo creó cardenal presbítero de los Santos Cuatro Coronados, una basílica situada en el monte Celio. Su reputación de piedad y rectitud favoreció su elección tras la muerte de Adriano III. La elección contó con un amplio consenso romano y Esteban recibió la consagración en septiembre de 885, antes de que llegara la confirmación imperial.2

La omisión de la confirmación imperial no produjo una ruptura inmediata. Cuando el emperador Carlos III el Gordo comprobó la unanimidad de la elección, aceptó de hecho la situación y no impuso otro candidato. Este episodio revela la tensión existente entre la tradición de elección romana y las pretensiones de supervisión política del emperador.2,5

Contexto político y eclesial

La crisis del Imperio carolingio

Esteban V accedió al pontificado en una etapa de profunda inestabilidad política. Carlos III el Gordo había reunido temporalmente los territorios carolingios, pero su deposición y muerte en 887 aceleraron la fragmentación del imperio. Diversos gobernantes y príncipes disputaron la autoridad en Francia Occidental, Provenza, Borgoña e Italia. Entre los principales actores italianos figuraban Berengario de Friul y Guido, duque de Spoleto.6

Guido derrotó a Berengario y extendió su dominio sobre buena parte de Italia. Su posición constituía una amenaza para Roma porque los duques de Spoleto habían mantenido repetidos conflictos con los papas. Esteban tuvo que negociar con poderes territoriales que podían proteger la ciudad, pero que también podían limitar la libertad pontificia.6

Las incursiones sarracenas

Durante el siglo IX, Roma y las regiones centrales de Italia sufrieron ataques de grupos musulmanes procedentes del sur y de las costas mediterráneas. Las incursiones afectaban a las comunicaciones, los campos, los monasterios y las poblaciones cercanas a Roma. La defensa de la ciudad exigía recursos militares y alianzas políticas que el papado no siempre podía obtener por sus propios medios.1,7

La amenaza sarracena obligó a Esteban a combinar su autoridad religiosa con una intensa actividad diplomática. En una carta dirigida a Oriente, pidió al emperador ayuda naval y militar para hacer frente a los ataques que ponían en peligro los territorios pontificios y la seguridad de la población italiana.2

Influencia de la aristocracia romana en la elección papal

La elección papal en el siglo IX

La elección del papa durante el siglo IX no seguía todavía el sistema del cónclave moderno. El clero romano desempeñaba una función esencial y el pueblo podía participar mediante la aclamación, aunque su intervención tendía a reducirse a una aprobación pública de la elección. Al mismo tiempo, los emperadores carolingios intentaron ejercer un control creciente sobre la elección y la consagración del obispo de Roma.5,8

La Constitución romana de 824, promulgada bajo el emperador Lotario, exigió a los romanos un juramento de fidelidad y estableció que ningún elegido pudiera recibir la consagración sin la presencia y el permiso de los representantes imperiales. En la práctica, los enviados del emperador intervinieron en muchas elecciones del siglo IX.5

Esta intervención no significaba, desde la perspectiva teológica de la Iglesia, que el emperador transmitiera la autoridad pontificia. La potestad del papa como obispo de Roma procedía de la elección canónica y de la consagración dentro de la Iglesia, no de una concesión imperial. La confirmación civil pretendía, al menos en teoría, impedir disturbios y garantizar el cumplimiento de las formalidades; en la práctica, los emperadores utilizaron a veces su poder para favorecer candidatos concretos.8

La aristocracia y las redes familiares

La aristocracia romana tenía una influencia considerable en la vida política y eclesiástica de la ciudad. Las familias nobles controlaban propiedades, recursos económicos, cargos administrativos y relaciones con las autoridades imperiales. El origen aristocrático de Esteban y su educación dentro de una red familiar vinculada a la administración pontificia muestran cómo las élites romanas podían facilitar la promoción de un clérigo hasta la sede de Pedro.2

La influencia aristocrática no debe interpretarse como una simple sustitución de la Iglesia por intereses privados. Los candidatos necesitaban reconocimiento clerical y apoyo suficiente entre los sectores romanos. Sin embargo, la debilidad del poder carolingio permitió que los grupos aristocráticos adquirieran un peso cada vez mayor en la elección y en el gobierno de Roma. Tras la desaparición de la protección efectiva del Imperio carolingio, grandes familias romanas llegaron a controlar de forma directa las nominaciones pontificias y la administración urbana.7,9

El pontificado de Esteban pertenece todavía a la fase anterior a la dominación abierta de las familias romanas que caracterizó buena parte del siglo X. No obstante, su elección refleja el funcionamiento de una sociedad en la que el clero, la aristocracia local y los poderes imperiales se encontraban estrechamente relacionados.

Autoridad espiritual y poder temporal

El papa como obispo de Roma

La misión principal de Esteban V consistía en ejercer el ministerio de obispo de Roma y custodiar la comunión de las Iglesias. Sus intervenciones en asuntos doctrinales, disciplinares y episcopales correspondían a su autoridad espiritual y jurídica dentro de la Iglesia. En este ámbito, defendió la posición romana frente a controversias episcopales y patriarcales, y procuró mantener la disciplina canónica.1,2

Esteban intervino, por ejemplo, en el conflicto relacionado con Teutbold, elegido canónicamente obispo de Langres. Ante la negativa del arzobispo Aureliano de Lyon a conferirle la consagración, el propio papa consagró al candidato. También tuvo que oponerse a actuaciones consideradas arbitrarias de los arzobispos de Burdeos y Rávena. Estas decisiones pertenecían al gobierno pastoral de la Iglesia y a la defensa del orden canónico.2

El papa como soberano temporal

El papa ejercía además autoridad temporal sobre Roma y sobre diversos territorios de Italia central. Los Estados Pontificios no constituían una realidad separada de la misión espiritual de la Santa Sede, pero exigían administración civil, defensa militar, gestión económica y diplomacia. La responsabilidad temporal obligaba al pontífice a afrontar problemas como el hambre, los ataques armados, la reparación de iglesias y el rescate de cautivos.2,10

La distinción entre ambos ámbitos ayuda a comprender las actuaciones políticas de Esteban. Cuando buscaba ayuda militar frente a los sarracenos o negociaba con Guido de Spoleto, actuaba también como gobernante de un territorio amenazado. Cuando intervenía en la elección de obispos o en la controversia de Constantinopla, ejercía principalmente su autoridad eclesial.

El papa no disponía de un aparato estatal comparable al de los grandes príncipes. La falta de recursos le obligaba a depender de alianzas, de las rentas de las propiedades pontificias y, en ocasiones, de la riqueza de su propia familia. La frontera entre la defensa de la Iglesia romana y la protección de los dominios temporales resultaba difícil de mantener en la práctica, pero la diferencia conceptual sigue siendo necesaria para interpretar correctamente su pontificado.

Hambre, asistencia y administración de Roma

Una sequía y una plaga de langostas provocaron una grave crisis alimentaria durante el pontificado de Esteban V. La tesorería pontificia carecía de fondos suficientes para afrontar todas las necesidades de la población. Ante esta situación, Esteban recurrió a la riqueza de su padre para socorrer a los pobres, rescatar cautivos y reparar edificios eclesiásticos.2

La actuación muestra una concepción medieval del gobierno pontificio en la que la autoridad del papa incluía una responsabilidad directa sobre la subsistencia de la población romana. El socorro a los necesitados no constituía una actividad secundaria, sino una expresión concreta de la función pastoral del obispo de Roma y de la obligación de proteger a los habitantes sometidos a su jurisdicción.

Relaciones con Guido de Spoleto

La adopción política de Guido

Para buscar estabilidad en Italia, Esteban adoptó a Guido III de Spoleto como «hijo». Este lenguaje pertenecía a la diplomacia política de la época y expresaba una relación de protección, alianza y reconocimiento. La decisión no implicaba una filiación sacramental ni una afirmación doctrinal, sino un instrumento para ordenar las relaciones entre el pontificado y una de las principales potencias italianas.2

La alianza respondía a una necesidad política concreta: el papa debía contener las amenazas militares y proteger Roma en un momento en que el poder imperial se encontraba debilitado. Guido, sin embargo, también representaba un peligro potencial para los Estados Pontificios por su expansión territorial y por la tradición conflictiva de los gobernantes de Spoleto con la Santa Sede.6

La coronación imperial de 891

En 891, Esteban coronó a Guido como emperador. La coronación otorgaba una legitimación religiosa y política de gran importancia, pero no convertía al papa en un simple subordinado del nuevo emperador. La ceremonia expresaba la función del pontífice como autoridad capaz de conferir reconocimiento en el orden imperial cristiano, aunque las circunstancias políticas limitaran su libertad de decisión.2,6

La decisión resultó controvertida porque Esteban prefería contar con la intervención de Arnulfo de Carintia, cuya autoridad podía ofrecer un contrapeso frente a Guido. Arnulfo no pudo acudir a Roma, y la situación italiana dejó al papa con pocas alternativas inmediatas. La coronación de Guido debe interpretarse, por tanto, dentro de una política de supervivencia y equilibrio, más que como una adhesión plena y voluntaria a la hegemonía espoletana.6

Esteban también reconoció a Luis el Ciego como rey de Provenza. Este acto muestra la participación del papado en la compleja reorganización política de los antiguos territorios carolingios. La intervención pontificia pretendía preservar el orden y encontrar protectores legítimos, aunque las disputas dinásticas limitaban los resultados.2

Conflicto con Focio y la Iglesia de Constantinopla

El Cisma fociano

La controversia en torno a Focio había enfrentado a Constantinopla y Roma desde el pontificado de Nicolás I. El conflicto incluía cuestiones sobre la legitimidad de la elección patriarcal, la autoridad de Roma, la jurisdicción sobre Bulgaria y la validez de determinadas ordenaciones. Aunque algunos pontífices habían intentado resolver el problema mediante acuerdos, la cuestión continuaba abierta durante el gobierno de Esteban V.1,2

Esteban mantuvo una posición contraria a Focio y defendió las decisiones de sus predecesores sobre la legitimidad del patriarca. El conflicto adquirió una dimensión política porque el emperador bizantino León VI respaldó finalmente la deposición de Focio y su alejamiento de Constantinopla.2

La deposición de Focio

Durante el pontificado de Esteban, el emperador León VI depuso a Focio en 886. La medida satisfizo la posición romana, aunque la relación entre las Iglesias de Roma y Constantinopla continuó marcada por tensiones. La crisis fociana no terminó de resolver las diferencias profundas entre Oriente y Occidente, pero la caída de Focio representó una victoria diplomática para la política eclesial de Esteban.2

La oposición de Esteban a Focio no debe reducirse a una rivalidad personal. El problema implicaba la defensa de la autoridad apostólica de Roma, la disciplina de las ordenaciones y el reconocimiento de la jurisdicción de los patriarcas. El papa actuó desde la convicción de que la comunión eclesial exigía respetar las decisiones doctrinales y jurídicas vinculadas a la sede romana.

La misión eslava y la liturgia en lengua eslava

La herencia de Cirilo y Metodio

La evangelización de los pueblos eslavos había recibido un impulso decisivo gracias a los santos Cirilo y Metodio. Ambos misioneros utilizaron la lengua eslava en la predicación y en la liturgia, con autorización pontificia anterior. Metodio ejerció una influencia notable en Moravia y formó discípulos capaces de continuar su obra.

La cuestión lingüística tenía también una dimensión política. Los obispos germánicos defendían una mayor integración de Moravia en las estructuras eclesiásticas vinculadas al mundo franco y preferían el uso del latín. La lengua litúrgica se convirtió así en un punto de encuentro entre evangelización, identidad cultural y jurisdicción episcopal.

Restricción del eslavo en Moravia

Después de la muerte de san Metodio en 885, Esteban V adoptó una política distinta de la que habían seguido sus predecesores. Aceptó la posición de los obispos germánicos y prohibió el uso del eslavo en la liturgia de Moravia. Los discípulos de Metodio abandonaron la región, aunque varios continuaron su actividad en Bulgaria y Serbia.

La decisión debilitó la misión eslava en Moravia, pero no consiguió eliminar la tradición litúrgica eslava. Los discípulos expulsados contribuyeron a consolidar la evangelización y la cultura cristiana en otros territorios balcánicos. Con el tiempo, la tradición eslava vinculada a la obra de Cirilo y Metodio adquirió una importancia duradera en diversas Iglesias orientales.

La medida de Esteban refleja las tensiones pastorales y políticas de su época. El papa no actuó únicamente ante una cuestión lingüística, sino dentro de una disputa sobre la jurisdicción episcopal, la formación del clero y la relación entre Moravia y el ámbito franco-germánico.

Disciplina eclesiástica y autoridad episcopal

Esteban V procuró fortalecer la disciplina del clero y la autoridad de la Santa Sede. Su pontificado coincidió con un periodo en que varios obispos y gobernantes actuaban bajo fuertes presiones locales. La defensa de los candidatos elegidos conforme a las normas canónicas y la oposición a actuaciones arbitrarias formaban parte de su programa de gobierno.1,2

La intervención en Langres constituye un ejemplo de la función del papa como garante de la comunión eclesial. Al consagrar personalmente a Teutbold, Esteban evitó que la negativa de un metropolitano impidiera la toma de posesión de un obispo elegido legítimamente. En los conflictos con los arzobispos de Burdeos y Rávena, trató de contener el ejercicio abusivo de la autoridad episcopal.2

Estas actuaciones no anticipaban todavía la centralización plena que la reforma gregoriana desarrollaría dos siglos después. Sin embargo, muestran el crecimiento de la conciencia pontificia sobre la responsabilidad de Roma en la supervisión de los obispos y en la protección del orden canónico.

Relaciones con Inglaterra

El pontificado de Esteban V mantuvo vínculos con los cristianos de Inglaterra. El papa recibió peregrinos y enviados anglosajones que llegaban a Roma y aportaban el óbolo de san Pedro, contribución destinada a la sede apostólica. Estos contactos muestran la extensión de las relaciones entre Roma y las Iglesias occidentales incluso durante una etapa de fuertes dificultades políticas.2

La llegada de peregrinos y delegaciones inglesas también reforzaba el carácter universal de la sede romana. Aunque Esteban afrontaba problemas inmediatos en Italia, su autoridad no quedaba reducida a la administración de Roma o de los Estados Pontificios.

Últimos años y muerte

Esteban V murió en septiembre de 891, después de aproximadamente seis años de pontificado. Las fuentes lo presentan como un papa activo en la defensa de la autoridad romana, en la administración de los bienes de la Iglesia y en la búsqueda de apoyos políticos para proteger a Roma.1,2

Su sucesor fue Formoso, elegido en septiembre de 891. Formoso ya había desempeñado un papel relevante en la política eclesiástica romana y había sido restituido a la diócesis de Porto durante el pontificado de Mar ino I. La elección de Formoso prolongó varias de las tensiones que habían marcado los últimos decenios del siglo IX.6

Esteban recibió sepultura en el pórtico de la basílica de San Pedro. La tradición no lo incluye entre los papas canonizados ni beatificados formalmente.2

Valoración histórica

El pontificado de Esteban V pertenece a una de las etapas más inestables de la historia del papado medieval. La crisis del Imperio carolingio redujo la capacidad de protección imperial; los príncipes italianos competían por el dominio de Roma y Lombardía; las incursiones sarracenas amenazaban a la población; y las disputas eclesiales con Constantinopla seguían abiertas.1,6,7

Su política combinó defensa espiritual, gobierno pastoral y pragmatismo diplomático. Esteban quiso proteger la libertad de la Iglesia, pero necesitó pactar con Guido de Spoleto y coronarlo emperador. Defendió la autoridad romana frente a Focio, aunque dependió de la colaboración del emperador bizantino León VI. Procuró mantener el orden canónico, pero tuvo que ejercer personalmente funciones episcopales ante la resistencia de algunos metropolitanos.

La decisión más discutida de su pontificado afectó a la misión eslava. La prohibición de la liturgia en lengua eslava en Moravia favoreció momentáneamente la posición de los obispos germánicos, pero perjudicó la continuidad de la obra de Metodio en aquella región. Sus discípulos, sin embargo, trasladaron la tradición a Bulgaria y Serbia, donde la liturgia eslava alcanzó una influencia histórica duradera.

Esteban V no consiguió resolver la crisis política que rodeaba al papado, pero mantuvo la continuidad institucional de la sede romana en un periodo de fragmentación. Su pontificado ilustra la compleja condición del papa medieval: su autoridad espiritual procedía de la Iglesia y de la sucesión apostólica, mientras que su autoridad temporal exigía administrar territorios, negociar alianzas y defender militarmente a la población sometida a su gobierno.10,8

Citas y referencias

  1. Papa #110: Esteban V, Magisterio IA. Breve Historia de los Papas de la Iglesia Católica, Papa 110 (2024). 2 3 4 5 6 7 8
  2. Papa Esteban (V) VI. Enciclopedia Católica, Papa Esteban (V) VI (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23
  3. Papa Esteban (IV) V. Enciclopedia Católica, Papa Esteban (IV) V (1913).
  4. Papa Esteban (VIII) IX. Enciclopedia Católica, Papa Esteban (VIII) IX (1913).
  5. Elección de los papas. Enciclopedia Católica, Elección de los Papas (1913). 2 3
  6. Papa Formoso. Enciclopedia Católica, Papa Formoso (1913). 2 3 4 5 6 7
  7. Roma. Enciclopedia Católica, Roma (1913). 2 3
  8. Elecciones papales. Enciclopedia Católica, Elecciones Papales (1913). 2 3
  9. Crescencio. Enciclopedia Católica, Crescencio (1913).
  10. Estados de la Iglesia. Enciclopedia Católica, Estados de la Iglesia (1913). 2
Modificado el 17 de agosto de 2026 • FideScore™ 8.82Citar este artículoPaq. Scorm (LMS)Sugerir mejoraCompartir artículoImprimir artículoGenerar QRInstalar aplicaciónPermalink: ark:28736/bp97czbrs

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