Relaciones con las religiones no cristianas
La competencia principal del Dicasterio comprende las relaciones con los seguidores del islam, el hinduismo, el budismo, el sijismo, el jainismo, las religiones tradicionales africanas, las religiones indígenas y otras tradiciones religiosas no cristianas. El organismo promueve contactos oficiales y extraoficiales, encuentros académicos, consultas con dirigentes religiosos y proyectos comunes de carácter social y humanitario.
El Dicasterio debe procurar que estos contactos adopten una actitud de escucha, estima y respeto. La relación no se reduce a una cortesía diplomática: busca un conocimiento más profundo de las convicciones religiosas, de la vida espiritual y de las preocupaciones concretas de las comunidades participantes.,
Promoción de la paz y de la justicia
El diálogo interreligioso puede contribuir a la paz, la libertad, la justicia social, la defensa de la creación y la promoción de valores espirituales y morales. El Dicasterio impulsa iniciativas comunes allí donde las comunidades religiosas pueden colaborar en favor de la dignidad humana y de la reconciliación social.
Esta cooperación resulta especialmente relevante en sociedades afectadas por la violencia religiosa, el extremismo, la discriminación, la persecución de minorías, la pobreza o los desplazamientos forzosos. La colaboración no exige una identidad doctrinal común; requiere objetivos compartidos compatibles con la verdad sobre la persona humana y con el bien común.
La cooperación entre cristianos y creyentes de otras religiones también puede afrontar problemas como el antisemitismo, el fanatismo religioso y el sectarismo. La colaboración ecuménica entre distintas Iglesias cristianas facilita con frecuencia la acción conjunta en este campo.
Formación de agentes de diálogo
El Dicasterio ayuda a los obispos diocesanos y eparquiales en la formación de las personas dedicadas al diálogo interreligioso. Esa formación debe incluir conocimientos sobre la fe católica, historia de las religiones, teología, antropología cultural, lenguas, mediación de conflictos y sensibilidad pastoral.
Los teólogos poseen una función particular. Su preparación les permite exponer con precisión la fe católica, distinguir los puntos de convergencia y divergencia con otras religiones y elaborar una teología de las religiones coherente con la doctrina de la Iglesia.
La formación también debe enseñar a evitar dos errores opuestos:
- La polémica agresiva, que deforma las creencias ajenas y convierte el encuentro en confrontación.
- El relativismo religioso, que considera equivalentes todas las doctrinas y renuncia a la verdad cristiana.
Estudios, congresos y comisiones
El Dicasterio organiza estudios y conferencias destinados a fomentar el conocimiento mutuo y la estima entre las personas pertenecientes a diferentes tradiciones religiosas. Estas actividades pueden centrarse en cuestiones teológicas, sociales, culturales, éticas o espirituales.
La constitución Praedicate Evangelium prevé la creación de comisiones especializadas bajo la dirección del prefecto y en colaboración con las conferencias episcopales y las estructuras jerárquicas de las Iglesias orientales católicas. Entre ellas figura la Comisión para las Relaciones Religiosas con los Musulmanes.
Las comisiones permiten adaptar el diálogo a las características propias de cada tradición. El diálogo con el islam, por ejemplo, presenta cuestiones distintas de las que aparecen en la relación con el budismo, el hinduismo o las religiones tradicionales africanas.