Origen y formación
Lactancio nació en África romana, probablemente en el ámbito cultural de Numidia. La tradición antigua lo presenta como discípulo de Arnobio de Sicca, destacado apologista africano. Algunos autores relacionaron su familia con Cirta a partir de una inscripción que menciona a un L. Caecilius Firminianus, aunque la identificación no resulta completamente segura.1
Su nombre completo aparece como Lucius Caecilius Firmianus Lactantius. El sobrenombre «Lactancio» terminó imponiéndose en la tradición literaria. Antes de abrazar el cristianismo, recibió una formación pagana y ejerció como profesor de retórica en su tierra natal. Su preparación clásica marcó profundamente su manera de escribir: construía sus argumentos con recursos propios de la oratoria romana y recurría con frecuencia a autores latinos y griegos.1
Profesor en Nicomedia
El emperador Diocleciano lo llamó a Nicomedia, capital imperial en Oriente, para ocupar una cátedra oficial de retórica. Lactancio emprendió el viaje desde África y compuso un poema, conocido como Hodoeporicum, sobre el itinerario que lo condujo hasta su nuevo destino. La ciudad, mayoritariamente de lengua griega, ofrecía un público reducido para un profesor de literatura latina. San Jerónimo afirma que la escasez de alumnos lo empujó a dedicarse a la escritura.2
Su conversión al cristianismo probablemente tuvo lugar después de su traslado a Nicomedia. La persecución desencadenada por el primer edicto de Diocleciano contra los cristianos, promulgado el 24 de febrero de 303, puso fin a su carrera docente oficial. La pérdida de su cargo provocó una situación de extrema pobreza; durante aquellos años recurrió a la literatura como medio de subsistencia.1
Años de persecución y relación con Constantino
La persecución obligó a Lactancio a abandonar Nicomedia. Entre el comienzo de las hostilidades y los años 311-313 tuvo que buscar refugio en distintos lugares. La llegada de Constantino al poder mejoró su situación. El emperador lo incorporó a su círculo y, cuando Lactancio ya era anciano, le confió la educación literaria de su hijo Crispo.1
Lactancio acompañó a Crispo a Tréveris, en la Galia, probablemente hacia el año 317, cuando el joven recibió el título de César y fue enviado a aquella ciudad. Allí transcurrieron los últimos años de la vida del escritor. Crispo murió en 326 por orden de su padre, pero las circunstancias exactas y la fecha de la muerte de Lactancio no han quedado establecidas.1



