El título Directorio general para la catequesis designa principalmente la edición publicada por la Congregación para el Clero el 15 de agosto de 1997, preparada después de la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica. La Santa Sede presentó ambos documentos como instrumentos universales para la transmisión de la fe y recomendó su empleo en la preparación y revisión de los programas catequéticos parroquiales y diocesanos.1
El Directorio no constituye un catecismo destinado directamente a sustituir la enseñanza ordinaria de la doctrina cristiana. Su finalidad consiste en ofrecer criterios de referencia para quienes poseen responsabilidades en la catequesis, especialmente obispos, conferencias episcopales y organismos diocesanos. El Directorio de 1971, que preparó el camino para la obra posterior, explicaba que su objetivo inmediato consistía en ayudar a redactar directorios catequéticos, catecismos y otros instrumentos pastorales.2
La aplicación concreta de sus orientaciones corresponde a las conferencias episcopales y a las Iglesias particulares. Cada país y cada diócesis debe atender a su propia situación religiosa, cultural, social y educativa, sin alterar por ello la integridad de la fe católica.2
