La palabra limosnero procede de limosna, término relacionado con el griego eleēmosýnē, que significa compasión o misericordia. En el lenguaje cristiano, la limosna no consiste únicamente en entregar dinero. Incluye toda ayuda material prestada a quien carece de lo necesario, siempre que la acción brote de la misericordia y respete la dignidad humana.
El término posee dos sentidos principales:
- Sentido institucional: ministro, clérigo u oficial encargado de recoger, administrar y distribuir ayudas en nombre del Papa, de un obispo, de una comunidad religiosa o de otra institución eclesial.
- Sentido social o popular: persona que pide limosna o vive de la mendicidad. Este segundo uso no corresponde al significado jerárquico principal de limosnero dentro de la organización eclesial.
La Iglesia emplea también la expresión Limosnero de Su Santidad para designar al responsable de la acción caritativa directamente vinculada al Romano Pontífice. La constitución apostólica Praedicate Evangelium identifica el Dicasterio para el Servicio de la Caridad con la antigua Oficina de Limosnas Pontificias y lo presenta como una expresión particular de la misericordia del Papa.1


