Ordinatio Sacerdotalis pertenece al magisterio pontificio sobre la naturaleza del sacerdocio ministerial y la constitución sacramental de la Iglesia. Juan Pablo II publicó la carta después de varias décadas de debate teológico y ecuménico acerca de la admisión de mujeres al sacerdocio.
La cuestión había adquirido especial importancia tras el debate surgido en la Comunión anglicana sobre la ordenación de mujeres. Pablo VI recordó entonces la posición católica, fundada en tres elementos principales: el ejemplo de Jesucristo al elegir únicamente varones como apóstoles, la práctica constante de la Iglesia y la enseñanza sostenida por su autoridad doctrinal.2
Pablo VI encargó a la entonces Congregación para la Doctrina de la Fe que expusiera de manera sistemática la enseñanza católica. El resultado fue la declaración Inter Insigniores, aprobada y mandada publicar por el propio pontífice.2
Juan Pablo II presentó Ordinatio Sacerdotalis como una intervención destinada a eliminar las dudas surgidas en algunos ambientes católicos y teológicos. El documento no pretendía introducir una doctrina nueva, sino confirmar una enseñanza que la Iglesia había conservado desde los tiempos apostólicos.


