Camino Francés
El Camino Francés es la ruta jacobea más conocida y una de las más completas. Entra en España por los Pirineos y atraviesa Navarra, La Rioja, Castilla y León y Galicia. Entre sus lugares más conocidos figuran Roncesvalles, Pamplona, Estella, Logroño, Burgos, León, Astorga, Ponferrada, O Cebreiro y Santiago de Compostela.
Sus principales características son:
- Amplia tradición histórica.
- Numerosos albergues y servicios.
- Gran diversidad de paisajes.
- Abundante patrimonio religioso y artístico.
- Alta convivencia entre peregrinos.
Quien disponga de poco tiempo puede recorrer únicamente el tramo gallego desde O Cebreiro, Sarria u otra localidad.
Camino Portugués
El Camino Portugués parte de distintos lugares de Portugal. Una de sus variantes principales entra en España por Tui y continúa hacia O Porriño, Redondela, Pontevedra, Caldas de Reis, Padrón y Santiago.
También existe una ruta costera que sigue, en distintos tramos, el litoral atlántico. La elección depende del tiempo disponible, la preparación física y la preferencia por los paisajes interiores o marítimos.
Camino del Norte
El Camino del Norte recorre la costa cantábrica desde Irún y atraviesa el País Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia. Ofrece paisajes de gran belleza, aunque algunas etapas presentan desniveles y una distribución de servicios menos uniforme que el Camino Francés.
Camino Primitivo
El Camino Primitivo parte de Oviedo y atraviesa Asturias y Galicia hasta enlazar con otras rutas jacobeas. Su trazado incluye zonas montañosas y exige una preparación física mayor. A cambio, ofrece una experiencia más silenciosa y paisajes rurales de gran valor.
Vía de la Plata
La Vía de la Plata parte de Sevilla y atraviesa Extremadura, Castilla y León y Galicia, aunque el peregrino puede escoger diferentes variantes. Las distancias entre localidades pueden resultar largas y el calor estival, intenso.
Camino Inglés
El Camino Inglés parte de Ferrol o A Coruña. Históricamente lo utilizaron peregrinos procedentes de las islas británicas y de otros lugares del norte de Europa que llegaban por mar a los puertos gallegos.
Camino de Finisterre y Muxía
El itinerario hacia Finisterre y Muxía prolonga la peregrinación después de Santiago. No conduce a la tumba del Apóstol, pero permite continuar la experiencia espiritual junto al océano. El peregrino debe conservar una actitud respetuosa con la naturaleza y evitar cualquier práctica que dañe el entorno.