Origen y autoría
Según la tradición patrística, Baruc fue el secretario y discípulo del profeta Jeremías, hijo de Nerías, y compuso su obra bajo la dictadura de los babilonios en el quinto año después de la caída de Jerusalén1. El texto mismo se presenta como escrito en Babilonia y leído públicamente ante el rey Joaquín y los exiliados, describiendo la recogida de ofrendas para el templo en Jerusalén2.
Canonicalidad en la Iglesia Católica
Baruc forma parte de los libros deuterocanónicos aceptados por la Iglesia Católica desde el Concilio de Trento, y su inclusión se sustenta tanto en la tradición litúrgica como en la autoridad magisterial3. La Gift of Scripture señala que los libros deuterocanónicos, entre ellos Baruc, fueron incorporados al canon católico por su uso constante en la liturgia y por la confirmación de los Padres de la Iglesia4.

