La iglesia de San Isidro, un edificio ornamentado, fue construida entre 1626 y 16511. Su construcción se inició bajo la dirección de la Compañía de Jesús, y su diseño original estuvo a cargo del arquitecto Pedro Sánchez. Tras su fallecimiento, las obras fueron continuadas por Francisco Bautista y luego por Bartolomé Zumbigo. Fue concebida como la iglesia del Colegio Imperial de la Compañía de Jesús, y por ello, su arquitectura refleja el estilo barroco jesuita predominante en la época.
Después de la expulsión de los jesuitas de España en 1767, el edificio pasó a manos del clero secular. En 1769, el rey Carlos III le otorgó el título de Colegiata. Su papel en la vida religiosa de Madrid se consolidó aún más cuando, con la creación de la Diócesis de Madrid en 1885, la Colegiata de San Isidro fue elevada a la categoría de procatedral1. Mantuvo esta función hasta la consagración de la Catedral de la Almudena en 19932.

