El marco del Hospital de la Gracia
La obra fundacional de María Rafols se sitúa en el entorno del Hospital de la Gracia de Zaragoza. Allí, y precisamente en ese contexto asistencial, surgió su misión como respuesta a necesidades reales y urgentes.
La biografía oficial destaca que, en Zaragoza, María Rafols fundó la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana y la dirigió con firmeza incluso en medio de dificultades.
«Heroína de la caridad»: el asedio de Zaragoza
Un rasgo particularmente subrayado por la Iglesia es su comportamiento heroico durante momentos de extrema tensión social. En el discurso a los peregrinos, Juan Pablo II recuerda que a las autoridades se les atribuyó el título de «Heroína de la caridad» por su actuación durante el «asedio de Zaragoza».
El reconocimiento eclesial, sin embargo, se extiende a toda la vida, no solo a un episodio: la Iglesia valora su testimonio continuo, que el papa relaciona con la disposición apostólica de san Pablo: «me prodigaré con gusto, y hasta me consumiré del todo por vosotros» (2 Cor 12,15).
La llegada y el inicio de la misión
Según el mismo discurso del papa, el arribo de María Rafols y de las jóvenes que la acompañaban a Zaragoza, tras un viaje esforzado, fue vivido como acontecimiento para la ciudad.
Lo primero que hicieron —de acuerdo con la narración recogida en el acto de beatificación— fue postrarse ante la Virgen del Pilar, pidiendo protección y ayuda para cumplir la misión de servir con caridad a Cristo en sus imágenes sufrientes: enfermos, pobres y niños.
Esa misión aparece descrita como especialmente exigente, pues requería el auxilio de la Virgen para sostener la entrega al cuidado de los más vulnerables.