Primeros años y vocación
Nacida en Ohio, Estados Unidos, Dorothy Stang ingresó a la vida religiosa a los veinte años, adoptando el nombre de Sor Dorothy. Su vocación la llevó a responder al llamado de la Iglesia de servir a los más necesitados, especialmente a los migrantes que llegaban a América en busca de trabajo y una vida digna1.
Trabajo en Brasil y defensa de los pobres y del medio ambiente
En 1991 fue enviada a la región amazónica de Pará, Brasil, donde fundó escuelas, centros de salud y cooperativas agrícolas para los campesinos sin tierra. Su labor se orientó a garantizar una vida digna mediante el trabajo, tal como lo señala la enseñanza de Laudato Si’ sobre la dignidad del trabajo y la necesidad de cuidar la creación (cf. Laudato Si’, nos. 127‑128)2.
Stang denunció la deforestación y la explotación indiscriminada de la selva, recordando que «cada criatura es objeto de la ternura del Padre» y que la protección del medio ambiente es un deber de fe y una señal de preocupación por los pobres, quienes sufren los efectos más graves de la degradación ambiental2. Su defensa de la justicia ecológica se inscribe en la «conversión ecológica» que el Papa Francisco describe como la manifestación del encuentro con Cristo en la relación con el mundo creado3.
