Infancia y formación
Anacleto González Flores nació en Tepatitlán, en el estado mexicano de Jalisco, el 13 de julio de 1888. Procedía de una familia que vivía en condiciones de extrema pobreza, pero recibió una formación que favoreció el desarrollo de sus capacidades intelectuales y de su vida cristiana. Sus contemporáneos lo describieron como un hombre de sentimientos nobles, ideales elevados y gran inteligencia.1
En 1908 ingresó en el seminario auxiliar de San Juan de los Lagos. Durante su estancia comprendió que no poseía vocación para el sacerdocio ministerial. Abandonó entonces el seminario y orientó su vida hacia el apostolado laical y el estudio del Derecho en la Escuela Libre de Leyes.1
Su paso por el seminario no quedó reducido a una etapa académica. La formación recibida fortaleció su vida espiritual y le proporcionó conocimientos bíblicos, doctrinales y humanísticos que más tarde aplicaría a la enseñanza de la fe y a la defensa pública de la Iglesia.
Matrimonio y familia
En octubre de 1922 contrajo matrimonio con María Concepción Guerrero. El matrimonio tuvo dos hijos. La biografía eclesial de Anacleto lo presenta como un esposo ejemplar y un padre responsable, cuya actividad pública no anuló sus deberes familiares.1
Su condición de laico casado ocupa un lugar central en su figura. Anacleto no fue mártir como sacerdote o religioso, sino como padre de familia, abogado y militante católico, comprometido con la vida de la Iglesia desde las responsabilidades propias de los fieles laicos.


