Etimología
El nombre griego Betania procede probablemente de una forma semítica como Bêt-'Anya. La interpretación tradicional lo relaciona con la expresión «casa de la aflicción» o «casa de la pobreza». Otras explicaciones antiguas lo vinculan con una «casa de los dátiles», a partir de formas transmitidas en la literatura rabínica.1
Orígenes de Alejandría interpretó espiritualmente el nombre como «casa de la obediencia», en contraste con Betábara, que él relacionaba con la «casa de la preparación». Para Orígenes, el significado simbólico concordaba con los habitantes evangélicos de Betania: María, que escogió «la mejor parte»; Marta, que acogió diligentemente a Jesús; y Lázaro, llamado amigo del Salvador.2,3
Situación respecto de Jerusalén
Betania distaba aproximadamente quince estadios de Jerusalén, es decir, unos dos o tres kilómetros, según la conversión adoptada. La aldea estaba situada en la ladera oriental o sudoriental del monte de los Olivos, en el antiguo camino que comunicaba Jerusalén con Jericó y con el valle del Jordán.1,2
El lugar aparece en el Nuevo Testamento con especial relieve en el Evangelio según san Juan. La proximidad a Jerusalén explica que Jesús pudiera retirarse allí con sus discípulos y regresar después a la ciudad para las grandes fiestas. El paisaje que rodea la actual localidad presenta zonas pedregosas y áridas, con una amplia vista hacia el desierto de Judea y el valle del Jordán.1
La Betania de Judea y la Betania de Transjordania
Conviene distinguir dos referencias geográficas que en la tradición manuscrita aparecen con el mismo nombre o con nombres muy semejantes.
La Betania de Judea era la aldea de Lázaro, Marta y María, situada cerca de Jerusalén. El Evangelio según san Juan la identifica como el lugar de residencia de esta familia y como el escenario de la resurrección de Lázaro.
El Evangelio según san Juan sitúa también el ministerio bautismal de Juan en un lugar llamado Betania, al otro lado del Jordán. Muchos manuscritos antiguos transmiten Betania, mientras que otros ofrecen Betábara. Orígenes defendió la segunda lectura porque consideraba imposible identificar la aldea de Lázaro, cercana a Jerusalén, con un lugar situado junto al Jordán.4,3
La investigación antigua y posterior no ha alcanzado una identificación definitiva de Betábara. Las propuestas han situado ese lugar en distintos puntos de la ribera jordana, pero la tradición textual y la geografía distinguen normalmente la Betania de Judea de la localidad transjordana relacionada con el bautismo de Juan.4



