La historia de Betsabé está relacionada con uno de los episodios más graves del reinado de David. Mateo no la nombra directamente, sino que identifica su historia mediante la mención de Urías: la fórmula «la que había sido mujer de Urías» conecta a Betsabé con el pecado de David y con la muerte de su marido.1,2
El relato bíblico sitúa a Betsabé en una historia marcada por la desigualdad de poder entre el rey y sus súbditos. Por ello, no conviene atribuirle sin más una responsabilidad equivalente a la de David ni presentar como hecho que consintiera libremente en el adulterio o en la muerte de Urías. Los comentarios antiguos recogidos por santo Tomás de Aquino sí le atribuyen consentimiento, pero esa valoración corresponde a su interpretación moral del pasaje y no debe confundirse con una conclusión expresa de la genealogía de Mateo.1,2



