Bilocación de San Alfonso María de Ligorio

La bilocación atribuida a San Alfonso María de Ligorio (1696-1787), doctor de la Iglesia y fundador de los Redentoristas, se refiere principalmente a un episodio prodigioso ocurrido en 1774, en el que el santo habría estado presente espiritualmente junto al Papa Clemente XIV en el momento de su muerte, mientras su cuerpo permanecía en su convento. Este fenómeno, debatido en la teología católica como una posible manifestación sobrenatural, ilustra la santidad de Ligorio y su unión mística con la Iglesia. Aunque no canonizado como milagro oficial, el relato ha perdurado en la hagiografía, vinculándose al concepto teológico de multilocación eucarística y a otros casos de santos. El artículo explora su contexto histórico, interpretaciones doctrinales y relevancia devocional.
Tabla de contenido
Definición y contexto teológico de la bilocación
La bilocación (del latín bis, dos veces, y locatio, lugar) es un fenómeno sobrenatural por el cual un ser, especialmente un cuerpo humano, se encuentra simultáneamente en dos lugares distintos.1 En la tradición católica, surge del dogma eucarístico: Cristo está realmente presente en cada hostia consagrada, lo que implica una multilocación divina.2 Los teólogos distinguen modos de ubicación:
Circunscriptiva: Propia de los cuerpos físicos, donde las partes del cuerpo ocupan partes correspondientes del espacio.
Definida: Típica de los espíritus, presentes íntegros en todo punto del espacio ocupado.
Mixta: Combinación, como la de Cristo en el cielo (circunscriptiva) y en la Eucaristía (definida).1
Filósofos católicos, como Santo Tomás de Aquino, Vasquez y Silvio Mauro, niegan la bilocación circunscriptiva absoluta por contradecir la extensión local de la materia, proponiendo explicaciones como apariciones fantasmales o materializaciones aéreas para casos hagiográficos.1 En cambio, Duns Escoto, Bellarmine, Francisco Suárez, De Lugo y Franzelin la defienden como posible por intervención divina, suspendiendo la extensión local sin contradicción intrínseca.1,2 Cardenal De Lugo argumenta que negarla afectaría la multilocación eucarística, ya que no viola el principio de contradicción en proposiciones externas sobre posición espacial.2
Físicamente imposible según la ciencia natural, la bilocación es metafísicamente posible por omnipotencia divina, «espiritualizando» temporalmente la materia.1 En santos, se asocia a éxtasis y obediencia, como en San Gerardo Majella, contemporáneo de Ligorio.3
Vida de San Alfonso María de Ligorio y fenómenos místicos
San Alfonso María de Ligorio, obispo de Santa Águeda, moralista y patrono de los confesores, vivió una vida de intensa oración y penitencia. Fundador de la Congregación del Santísimo Redentor (Redentoristas), experimentó visiones, profecías y éxtasis, documentados en procesos de beatificación.4 Su unión con Cristo en la Eucaristía y la Virgen María lo predisponía a gracias extraordinarias.
Aunque no famoso por bilocaciones múltiples como San Gerardo —su discípulo, visto en Muro mientras estaba en Caposele—,3 un episodio clave marca su hagiografía. Ligorio, ya anciano y enfermo, era conocido por su «lectura de corazones» y conocimiento infuso, poderes que Roma comentaba.3
El episodio de la muerte de Clemente XIV
El incidente principal ocurrió el 21 de febrero de 1774 (o septiembre, según variantes hagiográficas; fuentes precisan contexto papal). Tras celebrar Misa en su convento de Nocera dei Pagani (actual Pagani, Italia), San Alfonso cayó en un estado de inconsciencia que duró veinticuatro horas.4 Al recobrar el sentido, exclamó: «He estado asistiendo al Papa, que acaba de morir».4
Se refería a Clemente XIV (Lorenzo Ganganelli, papa desde 1769), fallecido en Roma ese mismo día (confirmado históricamente el 22 de septiembre de 1774 en algunas cronologías ajustadas por biógrafos). Testigos, incluido el vicario general Padre Andrew Villani, corroboraron el desmayo postmisal y la declaración precisa, antes de noticias oficiales.4
Este suceso se interpreta como bilocación: el santo habría estado corporal o espiritualiter en el lecho papal, orando junto al moribundo, mientras su cuerpo yacía inmóvil. Otros relatos menores aluden a presencias simultáneas en misiones redentoristas, pero carecen de documentación primaria.3
Interpretaciones teológicas y eclesiales
Visión clarividente vs. bilocación propiamente dicha
En Butler’s Lives of the Saints, el episodio se presenta como ejemplo de bilocación, pero se matiza como trance clarividente más que presencia corpórea.4 No implica contradicción vital (ej. vivir en un lugar y morir en otro), sino percepción sobrenatural de eventos distantes.2 De Lugo apoyaría su posibilidad sin menoscabo eucarístico.2
La Iglesia no lo declara milagro en canonizaciones de Ligorio (beatificado 1816, canonizado 1839 por Gregorio XVI), pero lo incluye en vidas piadosas como signo de santidad. En el proceso beatificatorio, se valoró sin controversia mayor.4
Paralelos con otros santos
San Gerardo Majella (Redentorista): Bilocaciones múltiples, como atender enfermos mientras conversaba en monasterio.3
San Pío de Pietrelcina: Bilocaciones modernas, investigadas posconciliarmente.
Santos eucarísticos: Vinculados a multilocación de Cristo.1
Teólogos tomistas lo reducen a «apariencia sin presencia corpórea»; escotistas lo elevan a gracia plena.1
Relevancia en la devoción y cultura católica
El episodio inspira devoción a San Alfonso como intercesor en agonía y obispo fiel. En Nocera, se venera en relicarios; Redentoristas lo narran en predicación.3 En España, donde Ligorio influyó en moralistas, se difunde en vidas de santos.5
En era científica, refuerza fe en lo sobrenatural, alineado con Catecismo sobre carismas (CCC 799-801). No prueba fe, pero edifica.6
Controversias y críticas modernas
Críticos racionalistas lo atribuyen a coincidencia o sugestión. Católicos prudentes evitan sensacionalismo, enfatizando virtudes de Ligorio: obediencia, caridad.7 No afecta doctorado (1831 por Pío VIII) ni patronazgo moral.
En manuales postridentinos, Ligorio integra tales fenómenos en teología mística, priorizando santificación.8
Legado y fuentes primarias
El relato perdura en biografías redentoristas y enciclopedias católicas. Para estudio: vidas de Tannoia (contemporáneo) y bulas papales. Invita a imitar su amor eucarístico.1
En resumen, la bilocación de San Alfonso ilustra gracia divina en santos, invitando a discernir espíritus (1 Tes 5,21) y buscar unión mística.
Citas
Bilocación, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Bilocación (1913). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8
La presencia real de Cristo en la Eucaristía, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §La Presencia Real de Cristo en la Eucaristía (1913). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5
Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen IV, § 136 (1990). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6
Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen III, § 251 (1990). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6
Kent Lasnoski. Teología Moral del Matrimonio de Alfonso Liguori: Realismo Renovador, Relevancia Continua, § 2 (2011). ↩
Catequesis sobre San José: 10. San José y la comunión de los santos, Papa Francisco. Audiencia General del 2 de febrero de 2022 - Catequesis sobre San José: 10. San José y la comunión de los santos. ↩
Casarse o no casarse: El enfoque alfonciano, Kent Lasnoski. Teología Moral del Matrimonio de Alfonso Liguori: Realismo Renovador, Relevancia Continuada, § 3 (2011). ↩
Alfonso Liguori’s moral theology of marriage: Realismo renovador, relevancia continuada, Kent Lasnoski. Teología Moral del Matrimonio de Alfonso Liguori: Realismo Renovador, Relevancia Continuada, § 1 (2011). ↩
