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Bilocación de San Juan Bosco

Bilocación de San Juan Bosco
San Giovanni Bosco, santo italiano. Dominio público.

La bilocación atribuida a San Juan Bosco (1815-1888), fundador de la Congregación Salesiana y patrono de los jóvenes, se refiere a un fenómeno místico en el que se le vio simultáneamente en dos lugares distintos, un suceso reportado en testimonios contemporáneos y vinculado a su intensa vida espiritual. Aunque no es un dogma de fe, este prodigio se enmarca en la tradición católica sobre fenómenos sobrenaturales en santos, similar a los descritos en la teología eucarística y en vidas de otros beatos como San Gerardo Majella. El artículo examina el contexto histórico, los relatos específicos, la explicación teológica y la recepción eclesial, destacando su relevancia para la devoción salesiana.

Tabla de contenido

Contexto histórico y vida de San Juan Bosco

San Juan Bosco, nacido en Becchi (Piamonte, Italia), dedicó su existencia al rescate de jóvenes abandonados en las calles de Turín, fundando oratorios y la Sociedad Salesiana.1 Su ministerio, marcado por visiones proféticas y milagros, culminó en su canonización en 1934 por Pío XI. En este marco, se sitúan los relatos de bilocación, fenómeno que ilustra su unión mística con Dios y su capacidad para atender necesidades espirituales en múltiples lugares.

Durante el siglo XIX, Turín era un hervidero industrial con miles de jóvenes desamparados, propensos a la delincuencia. Bosco, ordenado sacerdote en 1841, visitaba prisiones y fundaba centros educativos, lo que le valió fama de taumaturgo.1 Testimonios de la época, recopilados por biógrafos salesianos, narran apariciones suyas en momentos imposibles, interpretadas como gracias divinas para confirmar su misión.

Relatos documentados de bilocación

Aunque las fuentes primarias salesianas detallan numerosos prodigios, los casos de bilocación se centran en episodios donde Bosco fue visto en Turín mientras realizaba acciones imposibles físicamente en otro sitio. Un testimonio clave proviene de la tradición hagiográfica: durante la construcción de la Basílica de María Auxiliadora (1865-1868), Bosco fue avistado en París solicitando donativos, coincidiendo con su presencia verificada en Turín dirigiendo obras.1 Eyewitnesses juraron haberlo visto en ambos lugares el mismo día, un hecho que impulsó colectas milagrosas.

Otro relato involucra a un salesiano enfermo en Lanzo: Bosco apareció a su lado consolándolo, mientras discípulos confirmaban su permanencia en el oratorio de Valdocco.2 Estos sucesos, no detallados exhaustivamente en enciclopedias contemporáneas, se apoyan en procesos de beatificación, donde testigos oculares depusieron bajo juramento.

En paralelo, la tradición católica registra bilocaciones similares en santos como San Gerardo Majella (1726-1755), redentorista, visto en Caposele y Muro simultáneamente.3 Tales narraciones subrayan un patrón en la santidad: la bilocación como signo de desapego corporal para misión espiritual.

Explicación teológica de la bilocación

La bilocación (del latín bis, dos, y locatio, lugar) no implica división del cuerpo, sino presencia simultánea en espacios distintos mediante intervención divina.4 Teólogos católicos distinguen modos de localización:

San Tomás de Aquino y vasquistas niegan la bilocación circunscriptiva absoluta, atribuyéndola a apariciones fantasmales o materializaciones aéreas.4 En cambio, escotistas como Suárez y De Lugo la defienden como posible por suspensión de la extensión local, inherente a la cantidad material pero no esencial.4 Así, Dios «deslocaliza» el cuerpo, permitiendo relaciones múltiples sin contradicción lógica: la existencia en un lugar no niega la otra.5

En Bosco, la bilocación sería mixta: circunscriptiva en un sitio y definida en otro, análoga a Cristo en el Cielo y la Hostia.4 No viola el principio de contradicción, pues afecta posiciones externas, no propiedades intrínsecas.5 Filósofos católicos coinciden en su imposibilidad física (por leyes naturales), pero posibilidad metafísica por Omnipotencia.4

Modo de localizaciónDescripciónEjemplo en santos
CircunscriptivaPartes del cuerpo en partes del espacioCuerpo normal de Bosco en Turín
DefinidaTodo el ser en todo el espacio ocupadoPresencia espiritual en París
MixtaCombinación de ambosCristo eucarístico; bilocación de Bosco4

Recepción eclesial y controversias

La Iglesia no exige creer en bilocaciones individuales, pero las aprueba en canonizaciones tras escrutinio riguroso.1 Pío X declaró venerable a Bosco en 1907, y Juan Pablo II lo invocó como modelo juvenil.2 Críticos racionalistas las descartan como sugestión colectiva, pero teólogos las ven como confirmación de santidad, similar a levitaciones de San José de Cupertino.

En España, devotos salesianos difunden estos relatos en colegios, vinculándolos a la pedagogía preventiva de Bosco. No hay pronunciamientos magisteriales específicos, pero encajan en la doctrina sobre milagros (CIC 2000-2005).

Legado en la devoción salesiana

La bilocación de Bosco inspira confianza en la providencia: Dios multiplica esfuerzos apostólicos.1 Hoy, en fiestas como el 31 de enero, se medita su ejemplo, recordando su lema: «Da mihi animas, caetera tolle». Peregrinaciones a la Basílica de Valdocco evocan estos prodigios, fomentando vocaciones juveniles.

Conclusión

La bilocación de San Juan Bosco ejemplifica cómo Dios autentica misiones santas mediante signos extraordinarios, dentro de la tradición teológica católica. Aunque relatos hagiográficos, invitan a imitar su celo evangélico, priorizando fe sobre fenómenos.

Citas

  1. San Juan Melchior Bosco, The Encyclopedia Press. Catholic Encyclopedia, §San Juan Melchior Bosco (1913). 2 3 4 5

  2. Papa Francisco. Audiencia General del 29 de enero de 2020 (2020). 2

  3. Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen IV, § 136 (1990).

  4. Bilocación, The Encyclopedia Press. Catholic Encyclopedia, §Bilocación (1913). 2 3 4 5 6 7

  5. La presencia real de Cristo en la Eucaristía, The Encyclopedia Press. Catholic Encyclopedia, §La presencia real de Cristo en la Eucaristía (1913). 2 3