Bilocación de Santa Catalina de Siena
La bilocación atribuida a Santa Catalina de Siena (1347-1380), virgen y doctora de la Iglesia, se refiere a los relatos hagiográficos que describen su capacidad sobrenatural para estar presente en dos lugares distintos al mismo tiempo, un fenómeno místico vinculado a su profunda unión con Cristo y su misión eclesial. Aunque no se documenta de manera explícita en las fuentes primarias proporcionadas, el contexto de su vida mística —incluyendo visiones, éxtasis y su influencia sobre papas y gobernantes— sugiere interpretaciones teológicas compatibles con la bilocación en la tradición católica, donde se considera posible por intervención divina pese a su imposibilidad física natural. Este artículo examina el marco doctrinal, los paralelos en vidas de santos y la ausencia de evidencia directa en los testimonios disponibles, destacando la cautela requerida en su estudio.
Tabla de contenido
Contexto histórico y vida de Santa Catalina de Siena
Santa Catalina de Siena, nacida en Siena en 1347, fue una mística dominica cuya vida se caracterizó por una intensa contemplación, penitencia y actividad apostólica. Tercera orden de los dominicos, dedicó su existencia a la oración, el servicio a los enfermos —especialmente durante la peste negra— y a la reforma de la Iglesia, influyendo en el papa Gregorio XI para el retorno de Aviñón a Roma.1,2,3 Su espiritualidad, plasmada en el Diálogo de la Divina Providencia y sus cartas, enfatiza la unión con el Crucificado y el amor a la Iglesia, a la que llamó «dulce Cristo en la tierra».4
Sus biógrafos, como Raimundo de Capua en la Legenda Maior, relatan numerosos dones místicos: éxtasis, estigmas invisibles, don de lágrimas y profecía. Sin embargo, las fuentes no registran explícitamente episodios de bilocación para Catalina, a diferencia de otros santos. Su capacidad para resolver conflictos europeos —correspondiendo con reyes como Carlos V de Francia o Juana de Nápoles— y guiar a eclesiásticos se atribuye más a su correspondencia y viajes físicos que a presencias simultáneas.2,3
Influencia sobre la Iglesia y los papas
Catalina fue «maestra y guía de los papas» ausentes de Roma, como menciona Juan Pablo II en su visita a Santa María sopra Minerva. Pidió al papa su retorno a Roma y vivió allí en sus últimos años, ofreciéndose como víctima por la Iglesia.1,3 Esta intercesión espiritual, aunque prodigiosa, no se describe como bilocación, sino como fruto de su oración y cartas ardientes.
Doctrina católica sobre la bilocación
La bilocación (o multilocalización) es un fenómeno paranormal donde un cuerpo se hace presente en dos o más lugares simultáneamente. Según la filosofía católica, es físicamente imposible bajo las leyes naturales conocidas, conforme al consenso de teólogos y la experiencia científica.5 No obstante, no implica contradicción metafísica absoluta, permitiendo modos mixtos de localización por poder divino:
Circunscriptiva: El cuerpo ocupa espacio de modo natural (como Cristo en el cielo).
Definida: Presencia sacramental sin ocupar espacio (como Cristo en la Eucaristía).5
Teólogos como Escoto, Bellarmino y Suárez defienden su posibilidad absoluta mediante suspensión de la extensión local, «deslocalizando» la sustancia material sin multiplicarla, solo sus relaciones espaciales. Otros, como Santo Tomás, la niegan en modo circumscriptivo puro, explicando casos santorales por replicaciones fantasmales o materializaciones aéreas.5
En santos, se atribuye a intervención omnipotente, análoga a la presencia eucarística. La Iglesia no exige creer en bilocaciones individuales, pero las aprueba en procesos de canonización si probadas moralmente.
Relatos hagiográficos y paralelos con otros santos
Aunque las referencias no citan bilocación específica de Catalina de Siena, su vida mística invita a considerar paralelos:
Catalina de Racconigi (beata dominica, contemporánea): Fue «transportada con gran velocidad de un lugar a otro» para ayuda espiritual, similar a bilocación.6
Otras dominicas: Santa Catalina de Ricci o beata Ana de los Ángeles muestran éxtasis y dones análogos.7,8
En la tradición sienesa, Catalina experimentó un «barco de la Iglesia» aplastándola, simbolizando su inmolación espiritual.3 Su «célula interior» —lugar de contemplación perpetua— y viajes apostólicos rápidos podrían interpretarse alegóricamente, pero carecen de soporte directo para bilocación.2,9
La Catholic Encyclopedia menciona bilocaciones en «vidas de santos» sin nombrar a Siena, priorizando explicaciones no circumscriptivas.5
Casos controvertidos en la tradición dominica
La orden dominica, de Catalina, enriquece relatos místicos: visiones nupciales, corona de espinas invisible y liberación de purgatorio.2,6 Patrona de enfermeras italianas por su cuidado a pestíferos, su «presencia» espiritual trascendía lo físico.10
Análisis teológico y científico
Desde la teología tomista, la bilocación requiere «cuasi-espiritualización» del cuerpo, suspendiendo la cantidad extensiva.5 Compatible con Catalina, cuya unión mística la hacía «puente» entre cielo y tierra —pies, costado y boca de Cristo—.4
Científicamente, viola principios relativistas y cuánticos, pero la fe católica privilegia lo sobrenatural. Fuentes recientes, como Benedicto XVI, destacan sus lágrimas unidas a la sangre de Cristo, no bilocación.4
Posiciones divergentes entre teólogos
| Teólogo/Posición | Posibilidad circumscriptiva | Explicación alternativa |
|---|---|---|
| Santo Tomás, Vázquez | Negada5 | Fantasmas o materializaciones |
| Escoto, Suárez | Afirmada5 | Suspensión divina de extensión |
Más recientes prevalecen explicaciones mixtas.5
Culto y legado
Catalina, proclamada doctora (1970) y copatrona de Europa (1999), inspira vocación cristiana femenina.1,2 Su memoria (29 abril) invoca fuego divino en la Pasión.11 Aunque sin bilocación confirmada, su santidad —canonizada 1461— ilustra dones extraordinarios al servicio de la Iglesia.3
En conclusión, la bilocación de Santa Catalina de Siena permanece en el ámbito especulativo, sin respaldo directo en fuentes autorizadas. Su verdadero prodigio radica en su doctrina y amor eclesial, invitando a imitar su «célula interior» para la santidad cotidiana.
Citas
Papa Juan Pablo II. Visita a la Basílica de Santa María sopra Minerva en Roma (5 de noviembre de 1978) - Discurso (1978). ↩ ↩2 ↩3
Para recuerdo perpetuo, Papa Juan Pablo II. Spes Aedificandi - Proclamación de las Co‑Patronas de Europa, § 6. ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5
Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Tomo II, § 201 (1990). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5
Santa Catalina de Siena, Papa Benedicto XVI. Audiencia General del 24 de noviembre de 2010: Santa Catalina de Siena (2010). ↩ ↩2 ↩3
Bilocación, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Bilocación (1913). ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8
B5: San Lorenzo Giustiniani, patriarca de Venecia (d.C. 1455), Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Tomo III, § 493 (1990). ↩ ↩2
Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Tomo I, § 346 (1990). ↩
Biografía, Dicasterio de las Causas de los Santos. Ana de los Ángeles Monteagudo: Biografía (1 de febrero de 1985). ↩
Sor María de los Ángeles, O.P. Viñedos y Paisajes: Lectio Divina en una Era Secular, § 3 (2013). ↩
Enfermeras italianas - Catalina de Siena, Magisterio AI. Santos Patrones en la Iglesia Católica, §Enfermeras italianas. ↩
Propio de los santos - 29 de abril - Santa Catalina de Siena, virgen y doctora de la iglesia - Memorial, Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos. El Misal Romano (Traducción al inglés según la Tercera Edición Típica), §Propio de los Santos (2011). ↩
