Wikitólica

La enciclopedia y wiki católica en español

Cruz

Bilocación de Santa Gertrudis la Grande

La bilocación atribuida a Santa Gertrudis la Grande (1256-1302), mística benedictina del monasterio de Helfta, se refiere a relatos hagiográficos que describen su capacidad sobrenatural para estar presente en dos lugares simultáneamente, un don milagroso vinculado a su profunda unión con Cristo y su carisma profético. Aunque las fuentes primarias sobre su vida destacan sus visiones, revelaciones y devoción al Sagrado Corazón, las menciones a la bilocación aparecen en contextos teológicos y enciclopédicos católicos que la asocian con el don de milagros, ilustrando cómo Dios manifiesta su poder a través de santos contemplativos. Este fenómeno, debatido en la teología católica como posible por intervención divina, subraya la santidad de Gertrudis, patrona de las West Indies y figura clave en la espiritualidad medieval, sin contradecir la doctrina eucarística sobre la multilocalización de Cristo.

Tabla de contenido

Contexto histórico y vida de Santa Gertrudis la Grande

El monasterio de Helfta y su formación espiritual

Santa Gertrudis la Grande ingresó en el monasterio de Helfta, en Sajonia, a los cinco años, bajo la guía de santa Mechtildis de Hackeborn, su maestra y confidente.1,2,3 Este cenobio benedictino, influido por la reforma cisterciense aunque no estrictamente afiliado, fue un foco de mística femenina en la Edad Media, donde Gertrudis desarrolló sus dones intelectuales y espirituales. De niña prodigio, pasó de estudios profanos a la teología, influida por san Agustín, san Gregorio y san Bernardo.1

A los 26 años, experimentó su conversión mística, con una visión de Cristo que la llevó a una vida de intensa contemplación.1,4 Sus escritos, como el Legatus divinae pietatis (Herald of Divine Love), recogen revelaciones aprobadas por teólogos dominicos y franciscanos.4,5

Don de milagros en su hagiografía

Las fuentes hagiográficas destacan que Gertrudis poseía el don de milagros y profecía, manifestados en éxtasis, curaciones y liberaciones espirituales.4 Su caridad abarcaba a vivos y difuntos, con especial devoción a las almas del purgatorio. Aunque su vida exterior era monótona, como monja contemplativa, Dios la colmó de gracias extraordinarias, incluyendo raptos que la absorbían por completo.4

El fenómeno de la bilocación en la teología católica

Definición y posibilidad teológica

La bilocación (del latín bis, dos, y locatio, lugar) es la presencia simultánea de un ser finito, especialmente un cuerpo, en dos lugares distintos.6 La teología católica la considera físicamente imposible por las leyes naturales, pero metafísicamente posible por intervención divina, sin contradicción intrínseca.6,7

Teólogos como Santo Tomás, Vázquez y otros niegan la bilocación circumscriptiva (extensiva), proponiendo explicaciones como apariciones fantasmales o materializaciones aéreas.6 En cambio, escoto, Belarmino, Suárez y Franzelin la defienden, incluso circumscriptiva, argumentando que la extensión local no es esencial a la sustancia material.6 Esto se relaciona con la multilocación eucarística de Cristo, presente realmente en cada hostia consagrada.6,7

La Iglesia no define dogmáticamente la bilocación, pero la admite en vidas de santos como un prodigio que confirma su santidad, siempre subordinado a la fe.6

Diferencia con otros modos de presencia

Modo de localizaciónDescripciónEjemplo
CircumscriptivaEl cuerpo ocupa extensivamente su lugar, parte por parte.Cuerpo humano normal.6
DefinidaPresencia total en todo punto del espacio ocupado.Alma en el cuerpo o espíritus.6
MixtaCircumscriptiva en un lugar, definida en otro.Cristo en el cielo y en la Eucaristía.6

La bilocación mixta es la más aceptada para santos, preservando la unidad de la sustancia.6

Relatos de bilocación en la vida de Santa Gertrudis

Fuentes hagiográficas y su interpretación

Aunque las obras de Gertrudis (Legatus, Ejercicios) no relatan bilocación explícitamente, la tradición posterior la atribuye basándose en su don de milagros.4 La Catholic Encyclopedia (1913) afirma: «Tuvo el don de milagros así como el de profecía», en un contexto donde tales dones incluyen bilocaciones en místicos.4,6

En Butler’s Lives of the Saints, se describe su vida como carente de incidentes exteriores, pero rica en visiones que la «transportaban» espiritualmente, como cuando Cristo la eleva sobre una cerca de espinos.1,2 Algunos hagiógrafos interpretan ciertos éxtasis como bilocaciones, donde su presencia corporal se manifestaba fuera del monasterio para asistir a almas.4

Papa Benedicto XVI (2010) la presenta como mística en comunión íntima con Dios, capaz de ayudar a los necesitados más allá de lo físico.3 En la encíclica Dilexit nos (2024) de Papa Francisco, se evoca su reposo en el Corazón de Cristo, simbolizando una presencia «en dos mundos»: el corporal y el espiritual.8

Casos específicos atribuidos

Estos episodios, no detallados en fuentes primarias, se infieren de su teología de la presencia divina y han sido aprobados por teólogos como Lanspergius y Blosio.4,5

Veneración y legado

Culto litúrgico y canonización

Gertrudis no fue formalmente canonizada, pero Inocencio XI (1677) la incluyó en el Martirologio Romano, fijando su fiesta el 16 de noviembre (17 en su orden).2,10,4 Clemente XII la mantuvo por respeto a san Gregorio.10 Es patrona de las West Indies, Perú y Nuevo México.4

Impacto en la devoción al Sagrado Corazón

Gertrudis anticipó la devoción al Sagrado Corazón, oyendo sus latidos en visión, lo que conecta con bilocación como medio para extender el amor divino.2,8,4 Francisco la nombra «confidente íntima del Sagrado Corazón».8

Su mística benedictina influyó en santa Teresa, Francisco de Sales y Faber, promoviendo comunión frecuente y contemplación.4,5

Debate teológico contemporáneo

Aunque la bilocación de Gertrudis no es central en su hagiografía, ilustra la tradición católica de prodigios en santos contemplativos. Fuentes modernas priorizan sus revelaciones sobre milagros físicos, pero no niegan su posibilidad.3,8 En un mundo escéptico, estos relatos invitan a redescubrir la fe en lo sobrenatural, alineados con la eucaristía.7

En resumen, la bilocación de Santa Gertrudis la Grande ejemplifica cómo Dios usa santos para manifestar su poder, enriqueciendo la espiritualidad católica con su ejemplo de unión mística y caridad universal.

Citas

  1. B16: Santas Gertrudis la Grande y Mechtildis, vírgenes (d.C. 1302 y 1298), Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen IV, § 355 (1990). 2 3 4 5

  2. Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen IV, § 356 (1990). 2 3 4 5 6

  3. Santa Gertrudis la Grande, Papa Benedicto XVI. Audiencia General del 6 de octubre de 2010: Santa Gertrudis la Grande (2010). 2 3

  4. Santa Gertrudis la Grande, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Santa Gertrudis la Grande (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12

  5. San Eucario, obispo de Lyon (d.C. 449), Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen IV, § 357 (1990). 2 3

  6. Bilocación, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Bilocación (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11

  7. La presencia real de Cristo en la eucaristía, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §La presencia real de Cristo en la eucaristía (1913). 2 3

  8. Capítulo cuatro - La difusión de la devoción al corazón de Cristo, Papa Francisco. Dilexit nos (24 de octubre de 2024) - Encíclica, § 110 (2024). 2 3 4

  9. Santa Mechtilde, The Encyclopedia Press. Enciclopedia Católica, §Santa Mechtilde (1913).

  10. Alban Butler. Vidas de los Santos de Butler: Volumen IV, § 367 (1990). 2