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Bonete

El bonete eclesiástico es un tocado clerical rígido, de forma cuadrada y con cuatro picos en la tradición española. Su uso distingue la vestimenta de ciertos clérigos y forma parte de una historia más amplia de los tocados eclesiásticos europeos. No debe confundirse con el solideo, una pequeña gorra redonda que se ajusta a la coronilla.

Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreBonete
CategoríaTérmino
DescripciónTocado clerical rígido, de forma cuadrada y con cuatro picos en la tradición española, que distingue la vestimenta de ciertos clérigos
ColorRojo para cardenales y violeta para obispos.
HistoriaLa voz latina birretum aparece en testimonios del siglo X. Durante la Edad Media estuvo relacionado con privilegios y con las insignias doctorales de la Universidad de Bolonia hacia 1320. Su uso se extendió a grados inferiores del clero en el siglo XVI, variando su silueta y colores según el rango y la región.
Lugar de OrigenEuropa
Nombres AlternativosBirreta
TipoTérmino litúrgico, Siglo X
UsoSe llevaba históricamente en procesiones, cuando el clérigo estaba sentado y en ciertos actos de gobierno eclesiástico.

Tabla de contenido

Descripción y denominación

El bonete, llamado también birreta, suele presentar una estructura cuadrangular y una borla en el centro o en uno de sus picos, según el modelo. La forma varía según la tradición local: mientras algunos bonetes tienen tres picos, el clero francés, alemán y español ha usado habitualmente modelos de cuatro.1

En el vocabulario eclesiástico conviene distinguir el bonete del solideo. Este último -denominado también pileolo- es una pieza pequeña y redonda que cubre la coronilla y se lleva bajo otros tocados, como la mitra o el bonete.2

Origen e historia

La historia del bonete es compleja, como la de otras prendas clericales. La voz latina birretum aparece en testimonios del siglo X, aunque no permite determinar con certeza cuándo surgió la forma que hoy asociamos al bonete. En un principio, el tocado habría tenido aspecto de gorro ajustado, con un pequeño penacho; luego adoptó una forma blanda que podía marcarse al cogerla con los dedos y que acabó desarrollando sus característicos picos.1

Durante la Edad Media, llevar la cabeza cubierta en determinadas circunstancias podía constituir un privilegio. En 1268, unas disposiciones del cardenal Ottobono para el clero de Inglaterra prohibieron ciertos gorros a los clérigos, salvo durante los viajes, y establecieron que debían descubrirse en la iglesia y ante sus superiores. Los graduados universitarios de rango superior quedaban exceptuados de esa prohibición; hacia 1320, una glosa jurídica relacionaba el bonete con las insignias doctorales de la Universidad de Bolonia.1

Las representaciones del siglo XV muestran bonetes en dignatarios universitarios, cardenales reunidos en cónclave y predicadores. A lo largo del siglo XVI, el uso de tocados de este tipo se extendió a grados inferiores del clero. Con el tiempo, el color pasó a distinguir algunas categorías: el rojo quedó asociado a los cardenales y el violeta a los obispos.1

Forma y colores

La silueta del bonete cambió notablemente durante los siglos XVI y XVII, y las formas variaron entre países. La tradición española adoptó habitualmente cuatro picos, aunque también existen modelos de tres. No hubo, por tanto, una única forma histórica uniforme en toda la Iglesia latina.1

El color puede reflejar la condición o el rango eclesiástico de quien lo lleva. La tradición recogida en la enciclopedia de 1913 describe el bonete rojo de los cardenales y el violeta de los obispos; también registra diferencias de forma, como la ausencia de borla en el bonete cardenalicio romano. Estas costumbres históricas no deben confundirse con una descripción completa de las normas litúrgicas vigentes.1

Uso y significado

Históricamente, el bonete se llevaba en procesiones y cuando el clérigo estaba sentado. También podía acompañar ciertos actos de gobierno eclesiástico. Su uso concreto dependía de las costumbres y normas aplicables a cada lugar y función.1

El bonete no es lo mismo que la mitra, tocado litúrgico propio del papa, los cardenales y los obispos, así como de otros eclesiásticos que cuentan con un privilegio especial. La mitra tiene dos puntas y dos bandas que cuelgan por detrás, por lo que su forma y función la distinguen claramente del bonete.3 Tampoco equivale al solideo, de forma redonda y reducida, asociado a distintos grados del clero mediante colores propios.2

Bonete y tradición académica

El bonete clerical guarda una relación histórica con los tocados universitarios. La documentación medieval vincula la birreta con las insignias de los doctores de Bolonia, y algunos estudiosos han propuesto un origen común para el bonete eclesiástico y ciertos gorros cuadrados académicos posteriores. Esa relación no significa que ambas prendas sean idénticas: sus formas evolucionaron por caminos distintos.1

El bonete en la tradición española

El bonete de cuatro picos constituye una forma característica de la tradición clerical española, aunque la diversidad histórica de los tocados impide tomarlo como modelo universal. En España, la palabra bonete también sirve para nombrar el tocado clerical de forma cuadrangular en general. Su identificación requiere atender al contexto, pues el término puede aludir a modelos de distinto corte, color y uso.1

Citas y referencias

  1. Biretta, Enciclopedia Católica, Biretta (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9
  2. Zucchetto, Enciclopedia Católica, Zucchetto (1913). 2
  3. Mitre, Enciclopedia Católica, Mitre (1913).
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