La historia de Booz transcurre en la época de los jueces. Una hambruna llevó a Elimélec y a su familia desde Belén hasta Moab. Tras la muerte de Elimélec y de sus hijos, Noemí regresó a Belén acompañada por Rut, su nuera moabita, que decidió permanecer junto a ella y adoptar como propio al pueblo y al Dios de Noemí.1,3
En Belén, Rut recogía espigas que quedaban en los campos después de la siega, una actividad que proporcionaba alimento a quienes vivían en la pobreza. Llegó a una parcela perteneciente a Booz, quien mostró interés por su situación y ordenó a sus trabajadores que la trataran con consideración. Booz sabía de la fidelidad de Rut hacia Noemí y elogió su decisión de buscar refugio bajo la protección del Dios de Israel.1
Noemí reconoció en Booz a un pariente de su difunto marido y animó a Rut a pedirle que asumiera la responsabilidad familiar que le correspondía. Booz aceptó, pero explicó que otro pariente tenía prioridad. Antes de casarse con Rut, presentó el asunto ante los ancianos de la ciudad; el pariente más próximo renunció a su derecho y Booz asumió públicamente la responsabilidad. El relato concluye con el matrimonio de Booz y Rut y el nacimiento de su hijo Obed.1,3




