Oración y vida interior
La oración constituye uno de los ejes de Camino. San Josemaría la presenta como la raíz de la acción cristiana y como el medio ordinario para vivir en presencia de Dios. La actividad apostólica pierde consistencia cuando carece de vida interior, mientras que la oración encuentra su plenitud cuando transforma la existencia cotidiana.,
La obra invita a mantener una relación personal y constante con Dios. El lector recibe exhortaciones sobre la oración mental, el examen de conciencia, la lectura espiritual, la presencia de Dios y la perseverancia en las prácticas espirituales.
Trabajo y estudio
El trabajo y el estudio aparecen integrados en el camino de santidad. Camino no los considera simples obligaciones externas, sino ámbitos en los que la persona puede ejercitar la responsabilidad, la laboriosidad, el orden, la fortaleza y el servicio.
La importancia concedida al estudio responde especialmente a la atención de san Josemaría hacia estudiantes y profesionales. El trabajo intelectual y las tareas ordinarias pueden convertirse en ocasión de encuentro con Dios cuando se realizan con rectitud de intención y espíritu de servicio.,
Ascética y lucha interior
El libro concede un lugar central a la lucha contra el pecado y a la adquisición de las virtudes. La mortificación, la penitencia, la pureza, la templanza y el examen de conciencia aparecen como medios para ordenar la vida y abrirla a la gracia.
La ascética de Camino no se reduce a una disciplina exterior. Pretende formar la libertad y orientar los deseos hacia el amor de Dios. La lucha interior adquiere así un sentido positivo: ayuda al cristiano a superar el egoísmo, vencer la tibieza y responder con mayor generosidad a su vocación.
Iglesia, sacramentos y devoción mariana
Camino presenta la vida cristiana dentro de la Iglesia. El itinerario espiritual incluye la participación en la santa Misa, la comunión eucarística, la vida de fe, la comunión de los santos y la obediencia.
La Virgen María ocupa también un lugar propio en la obra. El crecimiento en la vida interior conduce al lector a ponerse bajo la protección de la Madre de Dios y a vivir con una actitud filial.
Apostolado
El apostolado constituye la culminación práctica del camino espiritual. Quien busca a Dios no queda encerrado en su propia perfección, sino que procura servir a quienes le rodean y ayudarles a acercarse a Cristo.
La obra relaciona el apostolado con la oración, la formación y el ejemplo personal. El cristiano debe convertirse en instrumento libre y responsable al servicio de Dios y de los demás.