Los cánticos ocupan un lugar prominente en la liturgia católica, especialmente en la Liturgia de las Horas, donde se utilizan para santificar el día.
Cánticos del Antiguo Testamento
El Breviario Romano incluye siete cánticos del Antiguo Testamento para su uso en Laudes a lo largo de la semana:
Domingos y Fiestas: El «Cántico de los Tres Jóvenes» (Daniel 3:57).
Lunes: El «Cántico de Isaías Profeta» (Isaías 12).
Martes: El «Cántico de Ezequías» (Isaías 38:10-20).
Miércoles: El «Cántico de Ana» (1 Samuel 2:1-10).
Jueves: El «Cántico de Moisés» (Éxodo 15:1-19).
Viernes: El «Cántico de Habacuc» (Habacuc 3:2-19).
Sábados: El «Cántico de Moisés» (Deuteronomio 32:1-43).
Estos cánticos reemplazan un cuarto salmo en Laudes y se cantan con antífonas y en los ocho tonos de salmo, alternando de manera similar a los salmos. Para adaptarlos a este formato, algunos versículos bíblicos se dividen en dos en el Breviario. El «Cántico de los Tres Jóvenes» en particular, utiliza solo una porción del cántico original en Daniel, condensando, expandiendo, omitiendo e invirtiendo versículos.
Cánticos del Nuevo Testamento (Cánticos Evangélicos)
Del Nuevo Testamento, el Breviario Romano incorpora tres cánticos fundamentales, a menudo llamados «cánticos evangélicos» por su origen en el Evangelio de San Lucas:
En Laudes: El «Cántico de Zacarías» (Lucas 1:68-79), conocido como el Benedictus,.
En Vísperas: El «Cántico de la Santísima Virgen María» (Lucas 1:46-55), conocido como el Magníficat,,.
En Completas: El «Cántico de Simeón» (Lucas 2:29-32), conocido como el Nunc dimittis.
Estos tres cánticos se cantan diariamente, a diferencia de los del Antiguo Testamento, que tienen una ocurrencia semanal. Se les otorga una importancia y distinción particular, no siendo colocados entre los salmos, sino separados por el Capítulo, el Himno, el Versículo y la Respuesta, e inmediatamente antes de la Oración. La rúbrica litúrgica exige que los cantores y la congregación se pongan de pie mientras se cantan estos cánticos, en honor al misterio de la Encarnación al que se refieren. En las Vísperas Solemnes, el altar se inciensa durante el Magníficat, similar a la Misa Solemne.
Otros Cánticos y Himnos
Además de los cánticos mencionados, el Breviario Romano también incluye en su índice bajo «Cantica» el Te Deum (al final de Maitines en domingos y fiestas) y el Quicumque vult salvus esse (en Primas los domingos, también conocido como el «Credo de San Atanasio»). Algunos escritores también añaden a la categoría de cánticos el Gloria in excelsis, el Trisagion y el Gloria Patri (la Doxología Menor).
El Nunc dimittis también se utiliza como tracto en la Misa de la Fiesta de la Purificación, y el Benedictus en los funerales y diversas procesiones.