Primeras comunidades cristianas
Durante los primeros siglos, los cristianos celebraban la oración y la Eucaristía en casas particulares, cementerios, sinagogas abandonadas y otros lugares adaptados al culto. Las comunidades urbanas llegaron a disponer de edificios propios, conocidos como domus ecclesiae, es decir, casas de la Iglesia. En estos inmuebles, una estancia adquirió progresivamente una función específica para la celebración litúrgica.
Las capillas también estuvieron vinculadas a las sepulturas de los mártires. Los lugares construidos sobre sus tumbas acogían la oración de los fieles y, en ocasiones, la celebración de la Eucaristía. La veneración de los mártires y la afluencia de peregrinos favorecieron la construcción de santuarios y espacios cultuales de dimensiones diversas.
Edad Media
Durante la Edad Media, las capillas adquirieron una presencia habitual en catedrales, monasterios y grandes iglesias. Las comunidades religiosas, las cofradías, los gremios y las familias nobles promovieron la construcción de altares y capillas dedicados a santos concretos, a la Virgen María, a los difuntos o a determinadas devociones.
El aumento del número de altares condujo a la creación de capillas laterales, absidales y situadas en los brazos del transepto. En las grandes iglesias medievales, las capillas radiales podían disponerse alrededor del ábside y comunicarse mediante una girola o deambulatorio. Esta disposición permitía celebrar en varios altares sin interrumpir la circulación de los fieles.
Las iglesias de peregrinación desarrollaron especialmente las coronas de capillas alrededor del presbiterio. La basílica de San Martín de Tours ejerció una influencia decisiva en este modelo, que alcanzó una particular perfección en la arquitectura románica y gótica francesa.
Edad Moderna y época contemporánea
La arquitectura renacentista y barroca multiplicó las capillas dedicadas a advocaciones concretas. Muchas recibieron una rica decoración de mármoles, retablos, pinturas, esculturas, dorados y relicarios. Las capillas funerarias y familiares adquirieron también gran importancia como lugares de memoria, sufragio y representación social.
En la época contemporánea, las capillas cumplen funciones muy variadas. Algunas pertenecen a parroquias y permiten celebrar misas para grupos reducidos; otras forman parte de hospitales, centros educativos, conventos, seminarios, residencias, aeropuertos, cementerios o instituciones militares. La capilla puede responder tanto a una necesidad pastoral como a una finalidad devocional, comunitaria o penitencial.