La documentación conservada en los Acta Apostolicae Sedis permite ver al cardenal Pell participando en organismos de ámbito eclesial, con tareas que combinan pastoral (familia, justicia y paz) y gobierno (coordinación y economía).,,,
Congregaciones y dicasterios: participación en la Curia
En 1995, los Acta Apostolicae Sedis registran que el papa Juan Pablo II nombró al monseñor George Pell como miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe (en el texto: in aliud quinquennium).
Este tipo de nombramientos se entiende en continuidad con la función eclesial del cardenalato: la cooperación con el Romano Pontífice en materias de particular responsabilidad, tanto doctrinal como disciplinar o de gobierno.,
Consejo de Cardenales para el estudio de problemas organizativos y económicos
En 2007, los Acta Apostolicae Sedis consignan que el cardenal George Pell formaba parte del Consejo de Cardenales para el estudio de los problemas organizativos y económicos de la Santa Sede (ad quinquennium).
Este dato es significativo porque describe una orientación práctica del servicio: el Consejo aparece como un medio de asesoramiento y estudio en cuestiones organizativas y económicas, es decir, ámbitos donde se requiere discernimiento, control responsable y planificación al servicio de la misión de la Iglesia universal.,
Pontificios consejos: familia, justicia y paz, y caridad
En 2003, los Acta Apostolicae Sedis reflejan que el cardenal George Pell era miembro de instancias vaticanas relacionadas con:
el Pontificio Consejo para la Familia (en el texto figura junto a otros cardenales en la sección correspondiente),
el Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz,
y el Pontificio Consejo «Cor Unum».
Estas pertenencias muestran un perfil de servicio que no se limita a un único eje, sino que abarca la atención a realidades humanas y sociales fundamentales (familia, justicia, paz y cooperación caritativa), integrándolas en la misión de la Iglesia universal.,
El Sínodo de los Obispos: presidente delegado
En 2008, con ocasión de los nombramientos recogidos en los Acta Apostolicae Sedis, se registra que el papa Benedicto XVI nombró al cardenal George Pell como Presidente Delegado para la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que tendría lugar del 5 al 26 de octubre de 2008, con el tema: «La Parola di Dio nella vita e nella missione della Chiesa» («La Palabra de Dios en la vida y la misión de la Iglesia»).
Dado que el Sínodo constituye un instrumento de comunión y corresponsabilidad entre el papa y los obispos, el papel de presidente delegado revela que Pell fue llamado a contribuir de forma directa a la preparación y conducción de una asamblea sobre un punto central de la vida eclesial: la Palabra de Dios.,