La encíclica Caritas in Veritate se sitúa en el corazón de la doctrina social de la Iglesia, destacando que la caridad es el principio fundamental de todas las responsabilidades y compromisos delineados por esta doctrina1,2. Inspirándose en la enseñanza de Jesús, quien afirmó que el amor es la síntesis de toda la Ley (cf. Mt 22:36-40), Benedicto XVI subraya que la caridad da sustancia a la relación personal con Dios y con el prójimo2.
El Papa Benedicto XVI era consciente de cómo la caridad ha sido y sigue siendo malinterpretada y vaciada de su significado, corriendo el riesgo de ser desvirtuada, desvinculada de la vida ética y, en última instancia, subestimada2. En campos sociales, jurídicos, culturales, políticos y económicos, la caridad es a menudo descartada como irrelevante para interpretar y orientar la responsabilidad moral2. De ahí la necesidad de vincular la caridad con la verdad, no solo en la secuencia de veritas in caritate (verdad en la caridad) como señala San Pablo (Ef 4:15), sino también en la secuencia inversa y complementaria de caritas in veritate (caridad en la verdad)2. Esto implica que la verdad debe ser buscada, encontrada y expresada dentro de la «economía» de la caridad, y a su vez, la caridad debe ser comprendida, confirmada y practicada a la luz de la verdad2. Al hacerlo, no solo se sirve a la caridad iluminada por la verdad, sino que también se contribuye a dar credibilidad a la verdad, demostrando su poder persuasivo y autentificador en el contexto práctico de la vida social2.
