Orígenes y fundación
Tras los horrores de la Segunda Guerra Mundial, el entonces Venerable Pío XII concibió una organización que reuniera la solidaridad de la Iglesia universal para atender emergencias y fomentar la cooperación entre los distintos organismos de caridad (cf. Durante l’Ultima Cena, 2004)1. Esta visión se materializó en la creación de Caritas Internationalis, que recibió personalidad jurídica canónica pública mediante el pontificado de Juan Pablo II, consolidando su carácter eclesial y su vínculo directo con los obispos locales1.
Desarrollo institucional
A lo largo de las décadas, los Papas han reiterado la importancia de Caritas como «una instancia privilegiada de la caridad en la Iglesia» (Juan Pablo II, 1983) y como «una familia única animada del mismo ideal de ayudar a los más desamparados» (Juan Pablo II, 1987)3,4. En 1975, el Papa Pablo VI subrayó la necesidad de combinar la acción caritativa con la transformación estructural de la sociedad, llamando a una «renovación continua» de la organización2.
