Orígenes familiares y juventud
María del Carmen Hernández Barrera nació el 24 de noviembre de 1930 en Ólvega, una localidad soriana, aunque pasó su infancia en Tudela (Navarra). A los quince años su familia se instaló en Madrid, ciudad donde transcurrió su juventud y donde maduró una inquietud misionera que ya no la abandonaría.1
Desde muy joven soñó con anunciar el Evangelio en tierras lejanas, y la India ocupaba un lugar especial en ese deseo. La oposición de su padre frenó entonces aquel proyecto, pero no apagó una vocación que encontraría después cauces muy distintos de los imaginados.2
Estudios de Química y Teología
Carmen Hernández se licenció en Química en la Universidad de Madrid cuando aún no había cumplido los veintiún años. Esa formación científica convivió con una profunda inquietud religiosa, que la llevó a ingresar en el Instituto de Misioneras de Cristo Jesús, con la esperanza de cumplir su vocación misionera.2
Durante esos años cursó estudios de Teología en Valencia, donde adquirió el fundamento doctrinal que más tarde sostendría su predicación.3 Dejó el instituto a comienzos de los años sesenta y, lejos de abandonar la inquietud que la movía, orientó su búsqueda hacia la Sagrada Escritura.
Estancia en Tierra Santa
Tras su salida del instituto, Carmen Hernández pasó cerca de dos años en Tierra Santa. Allí profundizó en la Biblia, en la catequesis y en el contexto judío en que nació el cristianismo. Aquella experiencia marcó de manera duradera su manera de leer la Escritura y de comprender la liturgia: una lectura que reconoce en la Pascua judía la raíz de la Pascua cristiana.2

