Las cartas católicas se definen como publicaciones o anuncios de los órganos de autoridad eclesiástica dirigidos a los fieles en forma de misiva1. Según su contenido, destinatario y forma jurídica, se clasifican en:
Cartas apostólicas (Litteræ apostolicae), emitidas por el Papa a comunidades cristianas o a sus dirigentes para instruir, exhortar o corregir2.
Cartas pastorales (Litteræ pastorales), dirigidas a los fieles de una diócesis o a un grupo específico, con un tono cercano y orientado a la vida cotidiana de los cristianos1.
Encíclicas (Litteræ encyclicæ), documentos de carácter universal que tratan asuntos doctrinales o morales y se envían a toda la Iglesia o a la mayoría de sus jerarcas3.
Constituciones papales (Constitutiones), decretos de mayor rango que establecen normas permanentes sobre disciplina, organización eclesial o la celebración de los sacramentos4.
Estas categorías pueden combinarse; por ejemplo, una carta puede contener tanto elementos pastorales como doctrinales1.
