Cartas auténticas
Se reconoce universalmente que siete epístolas fueron escritas directamente por San Pablo:
Romanos
1 Corintios y 2 Corintios
Gálatas
Efesios
Filipenses
Colosenses
1 Tesalonicenses y 2 Tesalonicenses
Estas cartas aparecen en los primeros manuscritos del Nuevo Testamento y su estilo, vocabulario y teología coinciden con la figura del apóstol que «fue puesto por Dios para anunciar el evangelio» (Rm 1:1)1.
Cartas deuteropaúlicas
En el siglo II surgieron otras epístolas que, aunque atribuidas a Pablo, fueron compuestas por discípulos o comunidades que querían preservar su autoridad. Entre ellas destacan:
1 Timoteo, 2 Timoteo, Tito (las llamadas Pastorales)
2 Pedro (aunque no siempre se incluye entre las paulinas)
Los estudios patrísticos y la crítica textual indican que estos escritos reflejan la tradición paulina pero no la autoría directa del apóstol2.
Cartas pastorales y su contenido pastoral
Las Cartas Pastorales abordan problemas concretos de la vida eclesial: la disciplina eclesiástica, la posición de la mujer en la comunidad, la relación con los esclavos y la unidad de la Iglesia3. Aunque su autenticidad es debatida, su influencia en la doctrina moral y eclesial es indiscutible, pues el Magisterio las cita para ilustrar la enseñanza de Pablo sobre la gracia que justifica y la vida moral del creyente4.

