La doctrina que debe creer el cristiano
El catecismo presenta las verdades fundamentales de la fe mediante preguntas breves y respuestas concisas. El Credo de los Apóstoles ocupa un lugar central porque resume la fe en Dios Padre, en Jesucristo, en el Espíritu Santo, en la Iglesia, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida eterna.
La forma dialogada permitía al alumno aprender fórmulas doctrinales precisas y reproducirlas oralmente. La memorización no constituía el único objetivo: las respuestas debían servir como punto de partida para la explicación del catequista.
Los sacramentos
El Catecismo de Ripalda expone los siete sacramentos instituidos por Cristo:
- Bautismo.
- Confirmación.
- Penitencia.
- Eucaristía.
- Unción de los enfermos.
- Orden sacerdotal.
- Matrimonio.
El manual explica su número, naturaleza y finalidad dentro de la vida cristiana. Los sacramentos aparecen como medios de gracia y como acciones de Cristo confiadas a la Iglesia. Esta presentación corresponde a la organización catequética tradicional, que situaba los sacramentos en el centro de la vida litúrgica y espiritual del creyente.
Los mandamientos
La sección moral se articula alrededor de los Diez Mandamientos de la Ley de Dios y de los mandamientos de la Iglesia. El catecismo relaciona la fe con la conducta concreta: el cristiano no sólo debe conocer las verdades reveladas, sino también vivir conforme a ellas.
La explicación incluye deberes hacia Dios, respeto al prójimo, fidelidad matrimonial, defensa de la verdad, respeto de los bienes ajenos y dominio de los deseos desordenados. El contenido moral aparece unido a la responsabilidad personal, al pecado, al arrepentimiento y a la necesidad de la gracia.
La oración
El Padrenuestro ocupa un lugar privilegiado como oración enseñada por Jesucristo. El catecismo también recoge otras oraciones tradicionales, entre ellas el Avemaría, la Salve, el Credo y diversas fórmulas vinculadas a la práctica sacramental.
La oración no aparece como un apéndice puramente devocional. Dentro de la organización clásica del catecismo, expresa lo que el cristiano debe esperar y pedir a Dios. La tradición catequética vinculaba así la doctrina, la moral, los sacramentos y la oración en una visión unitaria de la existencia cristiana.