Orígenes patrísticos
Los primeros cristianos ya utilizaban la expresión cathedra para designar la sede episcopal, como indica Tertuliano al hablar de las «cathedrae Apostolorum»1. La primera celebración de la Cátedra de San Pedro aparece en el Calendario de Filocalo (c. 354), que registra el 22 de febrero como natale Petri de cathedra2. En esa fecha se recordaba la asignación del Apóstol a la comunidad romana y, posteriormente, se añadió una segunda conmemoración (18 de enero) vinculada a su ministerio en Antioquía3,4.
Desarrollo medieval
Durante la Edad Media la Cátedra se veneró como reliquia material. El bronze throne erigido por el Papa Urbano VIII bajo la dirección de Bernini en la basílica de San Pedro encierra la silla original, que había sido móvil y utilizada en la bautistería para la confirmación de los neófitos1,5. Sin embargo, estudios arqueológicos modernos ponen en duda la autenticidad de la silla como la misma usada por el Apóstol5.
Reforma y modernidad
El Concilio de Trento y el Concilio Vaticano II reafirmaron que la Cátedra no es un objeto de culto, sino un símbolo de la autoridad pastoral y magisterial del Papa5. En 1967 el Papa Pablo VI explicó que el culto se centra en la potestad pastorale que la silla representa, más que en su valor arqueológico5. El Papa Benedicto XVI reiteró la tradición antigua de la fiesta, señalando su origen en el siglo IV6.

