Sede Apostólica y autoridad apostólica
La Cátedra de San Pedro se identifica con la Sede Apostólica, porque ambas designan el lugar y el signo del ministerio del sucesor del Príncipe de los Apóstoles. La autoridad del Papa no depende del carácter personal del titular, sino del oficio recibido como cabeza visible de la Iglesia universal: el Papa se sienta en la Cátedra y ejerce la responsabilidad de enseñar y pastorear.
En esa línea, el magisterio reciente ha conectado la cátedra con la función de unidad doctrinal. Juan Pablo II describió el «servicio petrino» como garantía de la unidad de la Iglesia, del resguardo de la integridad del depósito de la fe y del fundamento de la comunión de los miembros del Pueblo de Dios.
Ex cathedra y la infalibilidad del Papa
La expresión latina ex cathedra («desde la cátedra») alude al modo en que el Romano Pontífice enseña con autoridad definitiva cuando cumple su cargo de pastor y doctor de todos los cristianos. El Concilio Vaticano I definió que, al pronunciar esa clase de decisiones «sobre doctrina de fe o costumbres», el Papa goza de la infallibilidad propia de ese acto, con la asistencia divina prometida para custodiar la Iglesia.
La teología tradicional asocia esta infalibilidad al ejercicio del oficio recibido de Cristo: el Papa enseña infaliblemente en cuanto titular del mandato apostólico.,
Doctrina, unidad y paz en la Iglesia
La Cátedra de Pedro sostiene la unidad de la Iglesia no como mero consenso humano, sino como comunión en la fe revelada. Juan XXIII enseñó que la Iglesia requiere la adhesión firme y fiel a todo lo que Dios reveló, confiando esa transmisión al magisterio y a las instituciones legítimas, incluidos los concilios ecuménicos y las decisiones de los pastores con autoridad.