La catedral medieval
La antigua catedral de San Pablo de Londres fue durante siglos la iglesia principal de la diócesis de Londres. Su vida litúrgica estuvo vinculada a un uso propio, conocido como Uso de San Pablo, que conservó hasta comienzos del siglo XV. El 15 de octubre de 1414, la catedral adoptó el rito de Sarum, empleado en gran parte de Inglaterra, y mantuvo ese uso hasta la ruptura religiosa del siglo XVI.
La catedral contaba con un cabildo formado por el deán, el cantor, el tesorero, el canciller y los canónigos. También disponía de otros clérigos vinculados al servicio coral y de numerosos sacerdotes encargados de capellanías. El obispo presidía las celebraciones principales, mientras que el deán dirigía la vida ordinaria del templo.
La amplitud de la catedral la convirtió en un centro decisivo de la vida religiosa y pública de Londres. Sin embargo, durante la Baja Edad Media la nave llegó a utilizarse como mercado y lugar de negocios y entretenimiento. El obispo Braybrooke intentó acabar con esa práctica, pero el uso profano continuó hasta la destrucción del edificio en 1666.
En 1512, el deán John Colet fundó la escuela de San Pablo, una institución educativa vinculada a la catedral y destinada a ejercer una influencia duradera en la historia cultural de Londres.
La ruptura religiosa y el final de la catedral católica
La historia católica de la catedral de San Pablo de Londres terminó durante las transformaciones religiosas de los reinados de Enrique VIII, Eduardo VI e Isabel I. En 1538 retiraron el gran crucifijo y una imagen de la Virgen María. En 1547 destruyeron los altares y vendieron los vasos sagrados y los ornamentos litúrgicos. Durante el reinado de María Tudor, el obispo Edmund Bonner recuperó su sede y la misa volvió a celebrarse en la catedral, pero la restauración católica terminó con el establecimiento del régimen religioso de Isabel I.
Después de la pérdida de la sede episcopal, los católicos londinenses mantuvieron la vida sacramental en condiciones clandestinas. Los sacerdotes que habían permanecido fieles a la comunión con Roma atendieron a los fieles hasta su desaparición progresiva. Más tarde llegaron sacerdotes formados en seminarios del continente europeo, entre ellos los vinculados al Colegio Inglés de Douai y a otras instituciones de Roma, Valladolid y Sevilla.
La antigua catedral medieval quedó destruida en el gran incendio de Londres de 1666. La actual catedral anglicana, proyectada posteriormente por Christopher Wren, no debe confundirse con una catedral católica romana: pertenece a otra comunidad eclesial y no constituye la sede de la diócesis católica de Westminster.