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CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano)

El Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) es un organismo de comunión, reflexión, coordinación y servicio que reúne a los episcopados de América Latina y el Caribe. Nació en 1955 por iniciativa de la primera Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y con la aprobación del papa Pío XII. Su finalidad consiste en apoyar la acción pastoral de los obispos, favorecer la colaboración entre las conferencias episcopales y contribuir a la evangelización del continente.

CELAM (logo 2023)
Ver información de la imagenLogotipo del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano), versión de 2023. , c. 2023. https://celam.org/, CELAM, Dominio Público. 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreCELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano)
CategoríaOrganización religiosa
Nombre CompletoConsejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño
DescripciónOrganismo episcopal continental al servicio de la comunión, la evangelización y la cooperación pastoral en América Latina y el Caribe. Organismo de comunión, reflexión, coordinación y servicio que reúne a los episcopados de América Latina y el Caribe
Fecha de Fundación1955-06-29
Lugar de FundaciónRío de Janeiro
ReferenciasAd Ecclesiam Christi
Año de Fundación1955
Autoridad EclesialSanta Sede
Eventos RelacionadosConferencia de Río de Janeiro (1955), Conferencia de Medellín (1968), Conferencia de Puebla (1979)
FundadorPapa Pío XII
HistoriaNació en 1955 por iniciativa de la primera Conferencia General del Episcopado Latinoamericano celebrada en Río de Janeiro y con la aprobación del papa Pío XII.
Importancia EclesialConstituyó una experiencia pionera de ejercicio de la colegialidad episcopal continental y un instrumento de apoyo pastoral.
MisiónApoyar la acción pastoral de los obispos, favorecer la colaboración entre las conferencias episcopales y contribuir a la evangelización.
ObjetivosApoyar la acción pastoral de los obispos y afrontar de manera conjunta los problemas de la Iglesia en América Latina.
PaísColombia
Personas relacionadas
  • Cardenal Jaime de Barros Câmara, monseñor Manuel Larraín
  • Pío XII
TipoMovimiento eclesial
Ubicación
  • Bogotá
  • Bogotá

Tabla de contenido

Denominación y naturaleza

CELAM es el acrónimo de Consejo Episcopal Latinoamericano. La institución nació como una expresión continental de la colaboración entre los obispos latinoamericanos, en una época en la que las conferencias episcopales nacionales todavía no habían alcanzado su configuración posterior. Por su dimensión continental, constituyó una experiencia pionera de ejercicio de la colegialidad episcopal.1

El CELAM no constituye una «superconferencia» ni sustituye a las conferencias episcopales nacionales. Su misión consiste en servirlas, respetando sus competencias y responsabilidades propias. El organismo ofrece un espacio de encuentro, intercambio de experiencias, ayuda mutua y coordinación pastoral.2

Su actividad se desarrolla en comunión con la Santa Sede y con el Sucesor de Pedro. La colaboración con los organismos de la Curia romana, y particularmente con la Comisión Pontificia para América Latina, forma parte de la historia institucional del Consejo.3

Fundación

La Conferencia de Río de Janeiro de 1955

El origen del CELAM está en la Primera Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Río de Janeiro del 25 de julio al 4 de agosto de 1955. Durante aquella reunión maduró la propuesta de solicitar a la Santa Sede la creación de un organismo que recogiera las necesidades comunes de la Iglesia en América Latina y facilitara una respuesta pastoral coordinada.1

El papa Pío XII acogió favorablemente aquella iniciativa mediante la carta apostólica Ad Ecclesiam Christi, de 29 de junio de 1955. El pontífice presentó la colaboración entre las Iglesias latinoamericanas como un servicio destinado a producir frutos para la Iglesia universal.4

La fundación del CELAM respondió, por tanto, a dos necesidades principales:

  • Apoyar la acción pastoral de los obispos.
  • Afrontar de manera conjunta los problemas de la Iglesia en América Latina.5

La ciudad de Río de Janeiro quedó vinculada de manera permanente a la memoria fundacional del Consejo. En 1980, san Juan Pablo II recordó que allí había nacido el CELAM y que la iniciativa había surgido de la Conferencia de 1955.6

Primeros dirigentes

La etapa inicial del CELAM estuvo vinculada especialmente al cardenal Jaime de Barros Câmara, arzobispo de Río de Janeiro y primer presidente del Consejo, y a monseñor Manuel Larraín, obispo de Talca, que también ejerció la presidencia. Ambos desempeñaron un papel destacado en la consolidación del nuevo organismo episcopal.3

Evolución histórica

Consolidación institucional

Durante sus primeros años, el CELAM desarrolló estructuras, departamentos, institutos y servicios destinados a responder a las necesidades pastorales comunes del continente. En 1971, los presidentes de las conferencias episcopales pasaron a formar parte del Consejo como miembros de derecho, junto con los delegados que ya representaban a cada episcopado. Esta reforma reforzó la integración de las conferencias nacionales en los trabajos del organismo.7

La organización también impulsó reuniones regionales y distribuyó sus servicios en distintas áreas pastorales. Con ello, el Consejo dejó de ser solo un lugar de reunión episcopal y adquirió una estructura estable de cooperación continental.3

Pablo VI describió el CELAM como un instrumento para el contacto, la reflexión, la colaboración y el servicio de las conferencias episcopales latinoamericanas. También valoró la contribución de las conferencias episcopales, las congregaciones religiosas y numerosos fieles que apoyaban la misión evangelizadora de la Iglesia en América Latina.8

La sede de Bogotá

El CELAM estableció su sede en Bogotá, ciudad estrechamente relacionada con la historia de la institución. Pablo VI bendijo la nueva sede en agosto de 1968, durante su visita con ocasión del XXXIX Congreso Eucarístico Internacional de Bogotá.9

La sede fue concebida como:

  • Un centro de fervor espiritual.
  • Un lugar de fidelidad a la Santa Sede y a las enseñanzas del Concilio Vaticano II.
  • Un espacio de entendimiento y coordinación.
  • Un centro de servicio a los episcopados nacionales.8

Bogotá se convirtió así en un punto de referencia para las reuniones, los programas y los servicios del organismo.

Las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano

La historia del CELAM está estrechamente relacionada con las Conferencias Generales del Episcopado Latinoamericano. Estas reuniones han permitido a los obispos examinar la situación pastoral del continente y establecer orientaciones comunes para la evangelización.

Río de Janeiro, 1955

La Conferencia de Río de Janeiro constituye el punto de partida institucional del CELAM. Allí surgió la propuesta de crear el Consejo y tomó forma la petición dirigida a la Santa Sede.1

Medellín, 1968

La Segunda Conferencia General, convocada por Pablo VI y celebrada en Medellín, representó una etapa de expansión y crecimiento del CELAM. Su tema fue «La Iglesia en la transformación presente de América Latina a la luz del Concilio Vaticano II». El Consejo colaboró con los episcopados en la recepción y aplicación pastoral de la renovación conciliar.3

La Conferencia de Medellín vinculó la reflexión episcopal con las transformaciones sociales, culturales y pastorales que atravesaban América Latina. El CELAM ayudó a articular la cooperación entre las Iglesias particulares y a traducir las orientaciones del Concilio en iniciativas pastorales adaptadas al continente.

Puebla, 1979

La Tercera Conferencia General se celebró en Puebla y fue inaugurada por san Juan Pablo II. Su preparación y desarrollo fueron fruto de una intensa colaboración entre el CELAM y las distintas conferencias episcopales.3

La reunión de Puebla consolidó el papel del Consejo como instrumento de preparación, coordinación y servicio a los episcopados latinoamericanos. La relación entre el CELAM y las conferencias nacionales permitió abordar la realidad continental desde la comunión episcopal, sin eliminar la responsabilidad propia de cada Iglesia particular.

Misión y objetivos

Servicio a las conferencias episcopales

La misión fundamental del CELAM consiste en servir a las conferencias episcopales. El Consejo facilita el intercambio de experiencias, la cooperación entre los obispos y la búsqueda de respuestas pastorales ante problemas comunes.2

Este servicio no tiene carácter sustitutivo. Cada conferencia episcopal conserva sus propias competencias, mientras que el CELAM actúa como organismo de coordinación, apoyo y comunión continental.

Comunión episcopal

El Consejo promueve el affectus collegialis, expresión latina que designa la conciencia de comunión y corresponsabilidad entre los obispos. Benedicto XVI vinculó esta dimensión con la colaboración entre los obispos, la Santa Sede y las distintas Iglesias particulares de América Latina.4

La comunión episcopal no se reduce a una relación administrativa. Incluye:

  • La caridad mutua entre los pastores.
  • La comunicación de experiencias pastorales.
  • La ayuda fraterna ante dificultades comunes.
  • La búsqueda conjunta de caminos de evangelización.
  • La colaboración con la vida consagrada y con otros agentes eclesiales.

Evangelización

El CELAM orienta su servicio hacia la proclamación del Evangelio y hacia el encuentro personal de cada ser humano con Jesucristo. Benedicto XVI presentó la nueva evangelización como una tarea encaminada a que cada persona encuentre a Cristo vivo y crezca como discípulo suyo.5

La acción evangelizadora del Consejo comprende la formación en la fe, la escucha de la Palabra de Dios, la catequesis, el acompañamiento pastoral y la promoción de vocaciones sacerdotales y consagradas. Desde su fundación, el CELAM recibió el encargo de apoyar el despertar y el acompañamiento de vocaciones numerosas y santas.4

Reflexión pastoral y teológica

El Consejo ha favorecido la investigación teológica y pastoral vinculada a la realidad latinoamericana. En 1971, Pablo VI valoró el impulso dado por el CELAM a la investigación autóctona y al desarrollo de un pensamiento propio capaz de enriquecer a la Iglesia universal.7

Esta reflexión busca mantener un doble equilibrio:

  • Fidelidad a la fe católica y a la comunión con la Iglesia universal.
  • Atención a las circunstancias históricas, culturales y sociales de América Latina.

Principales áreas de servicio

Catequesis y formación cristiana

El CELAM ha contribuido a fortalecer la catequesis y la proclamación de la Palabra de Dios. La formación cristiana ocupa un lugar esencial en un continente cuya cultura ha recibido una profunda impronta católica.7

La catequesis pretende ayudar a los fieles a conocer la fe, celebrarla en los sacramentos, vivirla en la caridad y transmitirla en la familia y en la sociedad.

Promoción vocacional

La promoción de las vocaciones constituye una de las responsabilidades históricas del CELAM. El Consejo fomenta la capacidad de reconocer la llamada de Dios y acompaña las respuestas al sacerdocio y a la vida consagrada.5

La pastoral vocacional está relacionada con la vida familiar y comunitaria. Benedicto XVI presentó la familia cristiana como una «iglesia doméstica» y como un ámbito privilegiado para el nacimiento y el crecimiento de las vocaciones.4

Pastoral familiar

El CELAM presta atención a la pastoral de la familia y a la transmisión de la fe en el hogar. La catequesis familiar y la formación sobre el matrimonio y la moral conyugal forman parte de esta responsabilidad pastoral.5

La pastoral familiar busca fortalecer hogares capaces de vivir los valores del Evangelio y de ofrecer un testimonio cristiano en medio de las transformaciones culturales y sociales.

Desarrollo integral

La acción del CELAM también ha relacionado evangelización y promoción integral de la persona. Pablo VI destacó que el trabajo pastoral del Consejo ayudaba a superar la separación entre fe y vida, promoviendo una visión cristiana del desarrollo de las personas y de las comunidades.7

Esta perspectiva rechaza una concepción de la fe limitada al ámbito privado. La vida cristiana incluye la defensa de la dignidad humana, la responsabilidad social y el compromiso con el bien común.

Relación con la Santa Sede

La historia del CELAM muestra una relación constante con la Santa Sede. Los papas han acompañado sus asambleas, han reconocido su servicio y han alentado su colaboración con los episcopados del continente.

Pablo VI presentó la sede del Consejo como un signo de fidelidad a la cátedra de Roma y a las enseñanzas del Concilio Vaticano II.8

San Juan Pablo II describió los intercambios entre la Santa Sede y el CELAM como cada vez más frecuentes y fructíferos. También consideró al organismo un instrumento para consolidar la evangelización y fortalecer el tejido eclesial de América Latina.9

La Comisión Pontificia para América Latina mantiene una relación institucional con el ámbito episcopal latinoamericano. La normativa de la Curia romana contempla incluso la participación de obispos latinoamericanos vinculados al CELAM en la composición de dicha Comisión.10

Importancia eclesial

El CELAM ocupa un lugar singular en la historia reciente de la Iglesia católica. Su creación anticipó formas de cooperación continental que después adquirieron mayor desarrollo en la vida de las conferencias episcopales y en la reflexión sobre la colegialidad.

Pablo VI lo describió como una comunión, un servicio fraterno y una expresión de la colegialidad episcopal. También reconoció su contribución a la renovación conciliar, a la catequesis, al desarrollo integral y a la investigación teológica y pastoral.7

Benedicto XVI valoró la labor del Consejo durante sus primeros cincuenta años, especialmente su ayuda a los episcopados para afrontar los desafíos del continente y su impulso a la nueva evangelización.4

La importancia del CELAM deriva de varias características:

  • Su dimensión continental.
  • Su servicio directo a los obispos.
  • Su comunión con la Santa Sede.
  • Su capacidad para coordinar iniciativas pastorales.
  • Su atención a la realidad concreta de América Latina.
  • Su contribución a la evangelización y a la formación cristiana.

Significado teológico y pastoral

Desde una perspectiva teológica, el CELAM expresa la responsabilidad compartida de los obispos por la vida de la Iglesia más allá de los límites de sus diócesis. Cada obispo gobierna su Iglesia particular, pero mantiene también una preocupación por las demás Iglesias y por la misión evangelizadora del conjunto del continente.

Desde una perspectiva pastoral, el organismo permite afrontar problemas que superan las fronteras nacionales. La cooperación continental facilita la reflexión común, la formación de agentes pastorales y el intercambio de experiencias.

El CELAM encarna así una visión de la Iglesia como comunión de Iglesias particulares. Su servicio no elimina la diversidad de pueblos, culturas y tradiciones locales, sino que busca integrarlas en una colaboración eclesial orientada por la misma fe y la misma misión evangelizadora.

Valoración pontificia

Los papas han presentado repetidamente el CELAM como un organismo providencial. San Juan Pablo II lo describió como pionero en la expresión continental de la colegialidad y como instrumento de contacto, reflexión, colaboración y servicio.6

En 1983, el mismo pontífice insistió en que el Consejo debía perfeccionar sus estructuras, clarificar sus objetivos y organizar con eficacia sus departamentos, secretariados e institutos. Su orientación principal debía permanecer vinculada al servicio fiel de la Iglesia en América Latina y a la colaboración leal con el Sucesor de Pedro.2

Esta valoración pontificia resume la identidad del CELAM: un organismo episcopal continental al servicio de la comunión, la evangelización y la cooperación pastoral.

Citas y referencias

  1. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: número 9, septiembre, 1980, 83. 2 3
  2. III. Obispo para una renovada evangelización, Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: número 9, septiembre, 1983, 137 (1983). 2 3
  3. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: número 9, septiembre, 1980, 84. 2 3 4 5
  4. Papa Benedicto XVI. Carta al cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa en el 50 aniversario de la creación del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) (14 de mayo de 2005), 1 (2005). 2 3 4 5
  5. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: números 6-7, junio - julio, 2005, 28 (2005). 2 3 4
  6. Papa Juan Pablo II. Al Consejo Episcopal Latinoamericano (2 de julio de 1980) - Discurso, 1 (1980). 2
  7. Santa Sede. Acta Apostolicae Sedis: número 6, junio, 1971, 77 (1971). 2 3 4 5
  8. Papa Pablo VI. Viaje apostólico: Con motivo de la bendición de la nueva sede del CELAM (24 de agosto de 1968) - Discurso, 1 (1968). 2 3
  9. Papa Juan Pablo II. A los obispos del CELAM (2 de julio de 1986) - Discurso, 1 (1986). 2
  10. III - Congregaciones - Comisión Pontificia para América Latina, Papa Juan Pablo II. Pastor Bonus, Art. 84 (1988).
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