Un cirial es un candelero de mano con asta, concebido para que un ministro lo porte mientras acompaña una procesión o un momento solemne del culto. La vela queda elevada y visible; la vara permite llevarla sin sujetar directamente el candelero. En la tradición litúrgica, quienes portaban estas luces recibían el nombre de ceroferarios, término relacionado con su cometido de llevar cirios.2
El cirial no equivale al candelero fijo del altar. Los ciriales acompañan el movimiento de una procesión o de los ministros, mientras que los candeleros de altar sostienen las velas dispuestas junto al altar. La historia de ambos objetos está vinculada al uso cristiano de luces, pero sus formas y funciones ceremoniales son distintas.2,3


