La enciclopedia católica en español

Codex Boreelianus

El códice Boreeliano, designado en la catalogación paleográfica como Codex Boreeli y abreviado mediante la letra F, es un manuscrito griego uncial de los evangelios fechado en el siglo IX, conservado en Utrecht. Su interés principal para la crítica textual del Nuevo Testamento radica en su pertenencia al tramo final del predominio de la escritura uncial, justo en una época en la que la minúscula griega se impone como forma habitual de copia.

Codex Boreelianus F+ (09), Mk 1
Ver información de la imagenEl principio del Evangelio de Marcos en Codex_Boreelianus. Dominio Público. 📄
Cuadro resumen[Datos abiertos]
NombreCodex Boreelianus
CategoríaObra
DescripciónCódice griego uncial del siglo IX que contiene los evangelios y se conserva en Utrecht. siglo IX
ContenidoEvangelios
Contexto HistóricoFinal del predominio de la escritura uncial en el siglo IX, época de paso a la minúscula griega.
ImportanciaTestigo importante para la crítica textual del Nuevo Testamento y para estudiar la transición de la escritura uncial a la minúscula.
Lugar
  • Utrecht
  • Utrecht
TipoDocumento, códice, uncial, manuscrito bíblico, IX

Tabla de contenido

Qué es un códice en la tradición manuscrita bíblica

El término códice designa un manuscrito en hojas (no en rollo), y marca una forma de transmisión escrita que se generaliza en la Antigüedad tardía.1

En la historia del texto bíblico, muchos de los grandes testigos se nos conservan precisamente en forma de códice, con escritura sobre pergamino en numerosos casos.1

Identificación del Codex Boreelianus

Designación, siglo y lugar de conservación

El Codex Boreelianus aparece en la literatura de manuscritos como:

  • F o Cod. Boreeli
  • siglo IX
  • Utrecht
  • contiene los evangelios2

Esa identificación lo sitúa dentro del conjunto de códices unciales tardíos que permiten estudiar la transmisión del texto evangélico en una fase en la que cambian los hábitos de escritura y se diversifica el panorama paleográfico griego.3,2

Escritura griega: unciales frente a minúsculas (distinción imprescindible)

Escritura uncial: rasgos generales y cronología

La paleografía griega distingue, por estilo, entre unciales y minúsculas. Esta diferencia resulta crucial para ubicar un testigo en el tiempo y para evitar confusiones en los catálogos de manuscritos.2

Los unciales forman una etapa de escritura bíblica caracterizada por:

  • letras grandes y con separación marcada,
  • ausencia habitual de separación de palabras,
  • empleo limitado o nulo de acentos y puntuación,
  • y un trazado uniforme ligado a la estética caligráfica del periodo.2

La tradición paleográfica describe una decadencia del estilo uncial elegante desde el siglo VI y una progresiva introducción de adornos y elementos típicos antes de que la minúscula termine imponiéndose como estándar.2

La irrupción de la minúscula y el «puente» desde el siglo IX

Durante el siglo IX conviven manuscritos unciales y minúsculos en obras bíblicas, lo que convierte ese momento en una bisagra histórica para el estudio de la transmisión.2

La paleografía explica además que hasta el noveno siglo predominan las unciales, mientras que en el noveno siglo surge en el ámbito oriental una minúscula que se convierte en la escritura habitual de manuscritos.3

En términos de alcance histórico, la minúscula:

  • nace y se consolida con rapidez,
  • hereda rasgos caligráficos propios,
  • y desplaza progresivamente a las formas unciales anteriores.3

Contenido: qué aporta al estudio de los evangelios

El Codex Boreelianus es un códice que transmite los evangelios.2

Desde la perspectiva de la crítica textual del Nuevo Testamento, un testigo de este tipo resulta valioso por dos motivos complementarios:

  1. Por el texto evangélico que conserva, que permite comparar lecturas entre familias textuales.
  2. Por el periodo paleográfico en que se sitúa, ya que el siglo IX conserva el rastro de un mundo caligráfico que se transforma hacia la minúscula.

Familias textuales y valor crítico del códice

La crítica textual del Nuevo Testamento se apoya en una idea metodológica central: la autenticidad textual no se reconstruye solo por «mayoría de documentos», sino por la calidad del testimonio y por la comprensión de la genealogía (historia de dependencias) entre manuscritos y tradiciones.4

Tres familias clásicas: alejandrina, occidental y siro-bizantina

El estudio de las lecturas antiguas organiza la tradición en grandes familias textuales. Un esquema histórico clave distingue:

  • familia alejandrina,
  • familia occidental,
  • familia siro-bizantina (a menudo asociada a la gran tradición posterior).5,4

En este marco:

  • la familia occidental aparece ligada al gran códice D (Codex Bezae) y a tradiciones con rasgos característicos;4,6
  • la familia alejandrina se relaciona con tradiciones de mayor pureza en el plano textual;4,5
  • la familia siro-bizantina representa el tipo usado en ámbitos como Antioquía y Constantinopla en la época tardía, con una historia de confluencias y edición que afecta la reconstrucción del texto más primitivo.4,5

Bizantina frente a «texto neutral»: cómo evaluar un testigo

Un segundo enfoque subraya que entre las familias históricas existe una evaluación diferenciada del valor para reconstruir el texto más cercano al original. Algunos editores describen un «texto neutral» como el más próximo al original por estar menos contaminado por deformaciones sistemáticas de las familias.4,7

Ese planteamiento no convierte a ningún códice en irrelevante; al contrario, obliga a analizar qué tipo de lecturas conserva cada testigo (occidentales, alejandrinas, siro-bizantinas, o cercanas a un «neutral»).4,5

Aplicación al Codex Boreelianus (F)

Como Codex Boreelianus es un códice uncial del siglo IX con los evangelios, su valor crítico depende de cómo se distribuyan sus lecturas:

  • Si conserva un conjunto de lecturas coherentes con una familia temprana (alejandrina u occidental), su testimonio ayuda a contrastar variantes contra la tradición tardía.4,5
  • Si reproduce un tipo propio de la gran tradición posterior (frecuentemente conectada con el marco siro-bizantino), el códice ilumina la historia de la recepción y la consolidación de formas textuales en época de minúscula, aunque su papel para recuperar el texto más primitivo suele ser más limitado.4,7

Esta forma de valorar no presupone el tipo textual concreto del Boreelianus; sitúa el problema donde debe estar: en el análisis de sus lecturas y en la genealogía que revela al comparar con otros testimonios.4

Importancia de los unciales tardíos en la transición hacia la minúscula griega

Por qué los unciales tardíos «capturan» un cambio de época

Los códices unciales tardíos pertenecen a un periodo en el que:

  • las unciales aún forman parte del horizonte copista,
  • pero la minúscula empieza a dominar la producción manuscrita,
  • con consecuencias directas para la morfología del texto y el modo de transmisión.3,2

Paleografía y cronología convierten el siglo IX en una etapa especialmente apta para estudiar el paso entre sistemas de escritura.2,3

Consecuencias para la crítica textual

La transición uncial-minúscula afecta al trabajo del crítico por varias razones:

  • Un cambio de estilo puede correlacionarse con cambios de práctica copista y con nuevos patrones de división del texto.
  • El estudio comparado permite observar cómo evolucionan rasgos de presentación (por ejemplo, el uso de elementos gráficos que acompañan a la escritura).

La literatura paleográfica muestra que la minúscula surge en el noveno siglo como escritura habitual y termina por desplazar a las unciales.3

Por eso, un códice como el Codex Boreelianus (F), fechado en el siglo IX y en forma uncial, funciona como testigo privilegiado para reconstruir esa transición en el ámbito evangélico.2,3

Metodología: cómo se estudia un códice como Codex Boreelianus en crítica textual

Un análisis riguroso de un testigo evangélico enuncial utiliza, de modo general:

  • la clasificación paleográfica (uncial frente a minúscula) para fijar contexto,
  • la comparación de lecturas con otros códices,
  • y la ubicación del testigo dentro de una genealogía textual a partir de familias.4,2

La crítica textual sostiene que el método debe priorizar la calidad del testimonio y la comprensión de dependencias entre documentos, en lugar de basarse únicamente en el número de manuscritos que apoyan una lectura.4

Conclusión

El Codex Boreelianus (F) es un códice uncial del siglo IX que transmite los evangelios y se conserva en Utrecht.2 Su valor académico reside tanto en la información textual que ofrece dentro del estudio del Nuevo Testamento como en su condición de testigo de época de transición hacia la minúscula griega, momento en el que cambian los hábitos de copia y la transmisión textual se beneficia de un análisis paleográfico más fino.3,2

Citas y referencias

  1. Codex. Enciclopedia Católica, Codex (1913). 2
  2. Manuscritos de la Biblia. Enciclopedia Católica, Manuscritos de la Biblia (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13
  3. Palografía. Enciclopedia Católica, Palografía (1913). 2 3 4 5 6 7 8
  4. El Nuevo Testamento. Enciclopedia Católica, El Nuevo Testamento (1913). 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12
  5. Crítica bíblica (textual). Enciclopedia Católica, Crítica bíblica (textual) (1913). 2 3 4 5
  6. Codex Bezae. Enciclopedia Católica, Codex Bezae (1913).
  7. Ediciones de la Biblia. Enciclopedia Católica, Ediciones de la Biblia (1913). 2
Modificado el 31 de julio de 2026 • FideScore™ 6.05Citar este artículo

Logo Wikitólica
Autor:
Artículo supervisado por el Comité editorial de Wikitólica. Las afirmaciones del artículo están basadas y contrastadas usando fuentes catolicas: escritos patrísticos, de santos, artículos teológicos, documentos históricos, actas de concilios, encíclicas, fuentes magisteriales y documentos oficiales de la Iglesia. Proceso editorial →