El nombre Borgianus recuerda a su antiguo propietario, el cardenal Stefano Borgia (1731-1804), secretario de la Congregación de Propaganda Fide y coleccionista de manuscritos orientales. Las listas de manuscritos del Nuevo Testamento lo identifican con varias claves:
- T y 029, en el sistema de Gregory-Aland, que reserva el número 029 a los unciales del Nuevo Testamento.
- Ε 5, en la clasificación de von Soden.
- Borg. copt. 109, en la signatura de los fondos borgianos de la Biblioteca Apostólica Vaticana.1
Con el tiempo, los especialistas reconocieron que otros folios sueltos pertenecían al mismo códice y los catalogaron con los números 0113, 0125 y 0139. Aparecieron por separado y en épocas distintas, pero forman parte del mismo libro original.2



