Signatura y nomenclatura científica
El adjetivo Dublinensis remite a la ciudad de Dublín, sede del manuscrito. La crítica textual lo identifica con la letra mayúscula Z y con el número 035 del catálogo de Gregory-Aland; en el sistema de Hermann von Soden recibe la sigla ε 26. La biblioteca lo guarda como MS 32 (en una signatura antigua, K.3.4). Los estudiosos del siglo XIX lo llamaron también Codex Dublinensis rescriptus, «códice rescripto de Dublín», expresión que subraya su condición de palimpsesto.1
Otros códices de Dublín
El nombre no debe confundirse con el de otros manuscritos célebres de la misma biblioteca. El Codex Usserianus Primus (MS 55, del siglo VI o VII) transmite los Evangelios en latín antiguo, en el orden occidental (Mateo, Juan, Lucas y Marcos), y la crítica lo menciona con la sigla r. El Libro de Kells, obra maestra de la iluminación insular, contiene los Evangelios en latín. El Codex Dublinensis que aquí se estudia es, en cambio, un testimonio del texto griego del Nuevo Testamento.



