La denominación Mutinensis procede de Mutina, nombre latino de Módena. El manuscrito recibió este nombre por su lugar de conservación, conforme a una práctica habitual en la nomenclatura de los códices bíblicos: Vaticanus alude a la Biblioteca Vaticana, Alexandrinus a la tradición vinculada con Alejandría y Mutinensis a Módena. La ciudad italiana pertenecía a la antigua región de la Emilia y contaba con importantes bibliotecas y archivos eclesiásticos.2
La sigla H requiere una explicación particular. Los primeros sistemas de crítica textual asignaban letras griegas o latinas a los manuscritos unciales y, en ciertos casos, reutilizaban una misma letra para testigos diferentes. Por ese motivo, los índices, superíndices y denominaciones alternativas resultaban necesarios para evitar confusiones. La crítica textual histórica distinguía además entre las series correspondientes a los Evangelios, los Hechos y las epístolas católicas, las epístolas paulinas y el Apocalipsis.3
En el caso del Codex Mutinensis, la antigua referencia H2 identifica un manuscrito de los Hechos de los Apóstoles conservado en Módena. No debe confundirse con otros códices designados antiguamente por la letra H, especialmente con el Codex Coislinianus, relacionado con otra tradición manuscrita y datado en el siglo VI.1



