Los especialistas coinciden en datarlo en el siglo IX, probablemente en un scriptorium bizantino. El nombre «Nanianus» procede de su pertenencia a la Biblioteca Marciana de Venecia, donde se conserva actualmente, formando parte del fondo donado por el erudito veneciano Giovanni Nani.
El códice refleja un estilo de escritura uncial tardío, ya avanzado hacia la transición a la minúscula, típico de los scriptoria imperiales o monásticos de la época.

