El Códice Sangallensis 48 debe su nombre a la Abadía de San Galo (en latín, Sancti Galli), un centro monástico fundado en el siglo VIII en lo que hoy es el cantón de San Galo, en Suiza. Esta abadía se convirtió en un foco clave de actividad intelectual durante la Alta Edad Media, donde los monjes copiaban y preservaban textos sagrados y litúrgicos.1 El manuscrito, catalogado con el número de inventario 48 en la biblioteca de la abadía, se estima que fue producido entre los siglos IX y X, un período marcado por el renacimiento carolingio, impulsado por figuras como Carlomagno, quien promovió la estandarización de los textos litúrgicos y bíblicos en el Imperio Franco.
Aunque no se conoce con exactitud el scriptorium exacto donde se realizó la copia, es probable que surgiera en el entorno de San Galo o en un monasterio aliado, dada la influencia de la abadía en la producción de manuscritos bilingües. Durante siglos, el códice permaneció en la biblioteca monástica, protegió por la estabilidad de la institución benedictina. En el siglo XIX, con el auge de los estudios filológicos, comenzó a ser examinado por eruditos, contribuyendo a la catalogación de manuscritos bíblicos en Europa.

